La contaminación reduce las precipitaciones
La asociación Globalízate se ha dirigido a la nueva alcaldesa de Madrid, Ana Botella, para avisarle de un fenómeno: el cambio climático y la contaminación atmosférica están reduciendo las precipitaciones en la capital de España. La organización ha elaborado un completo estudio de 73 páginas sobre la evolución de las precipitaciones a partir de los datos recogidos en ocho observatorios de Madrid pertenecientes a la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET) en 2009.

Tras analizar dichos datos, se ha concluido que Madrid atraviesa el periodo más seco en los últimos 55 años. Las precipitaciones comienzan a evaporarse antes y los meses de enero, febrero, marzo, junio y septiembre han sufrido descensos en la precipitación media mensual superiores al 30%, señala el estudio.

Los responsables de este estudio han querido señalar especialmente un dato relevante: la reducción de precipitaciones fue especialmente significativa en las zonas que son cabeceras de cuencas hidrográficas. Así es, se ha producido un enorme descenso de las precipitaciones en Navacerrada, Soto del Real y Hoyo de Manzanares, que, junto con la subida de las temperaturas medias anuales en la región hace que dure menos la nieve en las montañas, principal reserva de agua para los arroyos y ríos que nutren gran cantidad de pantanos de la Comunidad de Madrid.

Según Globalízate, las causas de este descenso se deben a que cada vez pasan menos frentes y se forman menos centros de bajas presiones al oeste de la península que favorecen las lluvias más intensas en el centro peninsular. Esto, a su vez, está relacionado con el aumento de las temperaturas en Groenlandia y la pérdida de hielo marino de el Ártico como consecuencia del calentamiento global.

Además, la contaminación atmosférica existente tanto en Madrid capital como en los cinturones industriales, así como el tráfico aéreo del Aeropuerto de Barajas, podría estar inhibiendo la precipitación. Es, por tanto, un círculo vicioso consistente en que por culpa del cambio climático las situaciones anticiclónicas, estables y sin lluvias son cada vez más frecuentes.

El resultado: sequía y estancamiento de la contaminación.