La correcta gestión de los residuos comienza en casa
Si los todos los ciudadanos no realizan correctamente la gestión de sus desechos en sus propios hogares, todo el sistema de recuperación y reciclaje se puede ir al traste. Es la base del sistema, donde todo empieza y, algunas acciones irresponsables, ya sea por desidia o por desconocimiento, dificultan o impiden el proceso que vendrá después.

Hay varias formas de recolectar los desechos para llevarlos después a las plantas de reciclaje. El más usado sigue siendo colocar cubos o contenedores para que los ciudadanos echen ahí los diferentes materiales. Así, hay contenedores para arrojar papel y cartón, otros para el vidrio, para el plástico, las pilas, la basura orgánica, etc. Pero en algunas localidades se está instalando otro método de recogida, un sistema de tubos que llevan los desechos hasta un depósito. Es decir, que no es necesario que pasen los camiones para llevarse el material.

El contenedor amarillo que recibe los envases de plástico es el más perjudicado por un mal comportamiento de los ciudadanos. Algunos ayuntamientos han decidido instalar este sistema neumático de recogida de desechos para facilitar y hacer más cómoda para el ciudadano la gestión de la basura, pero no sirve de nada si todas las personas no lo usan de forma correcta.

El problema viene cuando la planta de recuperación donde se trasladan los desechos rechaza gran cantidad de la basura que recibe porque no está bien separada. Al reciclaje de plásticos, por ejemplo, llega ropa, basura orgánica o vidrio. Entonces, la planta recicladora no puede hacerse cargo de la carga y acaba en una planta incineradora, con el consiguiente daño medioambiental. Además, los tubos por donde discurre la basura deben tener un mantenimiento correcto. Si no es así, los desechos pueden mezclarse o bien pueden quedar atascados los tubos.

Si los envases se mezclan con otro tipo de desechos no se pueden reciclar. Por tanto, es necesaria una buena gestión desde el comienzo del sistema hasta el final. Lo primero es separar correctamente los desechos. Además, hay que lavarlos, si no a conciencia, sí lo suficiente para retirar la mayor parte de la suciedad y los restos de comida. En cuanto a los cubos, túneles, contenedores y plantas de reciclaje, tienen que estar en perfecto estado y ser bien gestionadas por parte de sus responsables. Si no colaboramos todos, el reciclaje resulta inútil.