La cumbre del clima en Cancún decepciona
Los acuerdos alcanzados en la cumbre del clima en Cancún han sido claramente insuficientes, pues no se ha llegado a marcar un nuevo modelo económico que apueste por una economía sostenible. Sin embargo, tras dos semanas de negociaciones y gracias a la brutal presión de la sociedad, los gobiernos del mundo han logrado relevantes en algunos puntos. Pero todavía que quedan importantes retos políticos sin abordar y mucho trabajo por delante para llegar a un acuerdo final para reducir la contaminación y paliar los efectos del cambio climático.

De momento, los países industrializados que forman parte del Protocolo de Kioto han reconocido finalmente que es necesario reducir sus emisiones del 25 al 40% para el 2020, un reto sin duda muy importante el cual puede ser muy beneficioso para todo el mundo, especialmente para el medio ambiente y nuestra salud. No obstante, también se requiere mucho más que las actuales promesas de reducción realizadas en el acuerdo de Copenhague para alcanzar el objetivo de limitar el aumento de la temperatura a 2°C.

Por otro lado, los gobiernos reunidos han apoyado la creación un “fondo verde” global aunque no se han identificado fuentes innovadoras de financiación, como la creación de impuestos sobre la aviación internacional y el sector del transporte marítimo, las cuales asegurarían miles de millones de dólares de financiación a largo plazo para compensar de algún modo la contaminación que el transporte genera a la atmosfera.

También es importante que los acuerdos dispongan de reglas necesarias para aplicar mecanismos de medición, reporte y verificación de reducción de emisiones, así como para la gestión de los recursos financieros. En este sentido, la decisión tomada sobre la reducción de emisiones por deforestación y degradación de los suelos, supone una base importante para avanzar, pero todavía no recoge algunas de las principales propuestas de grupos ecologistas como WWF.

Es crucial que los países continúen desarrollando sus propias estrategias enfocadas en contener el calentamiento global y deben tomar ejemplo de países como el Reino Unido que pretende reducir sus emisiones en un 60%, en relación a los niveles de 1990, para el año 2030. Estamos convencidos que con las medidas de carácter ecológico lo conseguirán.