La deforestación de la Amazonia en el nivel más bajo
La deforestación de la Amazonia ha caído a sus niveles más bajos desde que comenzaron a registrarse datos, según datos publicados por el Instituto Nacional Brasileño de Investigación Espacial. Esta afirmación se produce una semana después de que la presidente Dilma Rousseff haya sido criticada por una nueva ley que debilita la protección de los bosques y dos semanas antes de la celebración en Brasil de la Cumbre de Río+20.

Los datos provienen de imágenes tomadas a través de satélites. Unos 6.418 kilómetros cuadrados de selva amazónica fueron deforestadas durante los doce meses anteriores al 31 de julio de 2011, la menor extensión desde que se iniciaron, en 1988, las mediciones anuales.

Los datos, por tanto, demuestran una tendencia que invita al optimismo. El año pico de la deforestación fue 2004. Desde entonces, la cantidad pérdida de bosque se ha reducido en casi un 75%. (Aunque hay que señalar que sigue produciéndose.)

La reducción es impresionante, ha señalado Rousseff. Es el resultado de un cambio en la sociedad y en las actitudes políticas, que castigan los comportamientos delictivos relacionados. Rousseff ha hecho estas declaraciones en una ceremonia de apertura de dos nuevas reservas naturales: las 34.000 hectáreas de Bom Jesus, en la Reserva Biológica de Paraná, y las 8.500 hectáreas del Parque Nacional de Furna Feia, en Río Grande do Norte.

Para conmemorar el Día Mundial del Medio Ambiente, la presidenta brasileña también ha adelantado que se pondrán en marcha otras medidas para ampliar los parques existentes, proteger la biodiversidad y reconocer los derechos territoriales de las comunidades indígenas.

La nueva legislación, en cambio, reduce la porción de terreno que debe usarse para reforestación en las explotaciones creadas por una tala ilegal. Los ecologistas han criticado duramente la ley. Pero no sólo ellos. También diez exministros de Medio Ambiente han criticado las medidas y las han calificado como un paso atrás.