La ecología y la solidaridad están de moda
Lo dice la consultoría de tendencias Avant Guide Institute, así como su web, Wikitrend.org, cuyas conclusiones son resultado de reputadas investigaciones, toda una referencia mundial a la hora de dilucidar cuáles son las tendencias sociales. Dirigida por el neoyorquino Daniel Levine, experto en lo que la gente sabe y piensa, su conclusión es clara: lo ecológico se lleva, y también lo solidario.

Si por un lado las tendencias surgen constantemente, por otra parte Levine explica que también suelen tener su propia inercia y tienden a quedarse e incluso a ganar peso específico, una información tremendamente valiosa para las empresas, pues se trata de datos claves que tienen que ver con el consumo. Sin embargo, también pueden cambiar o detener su progreso, algo que ojalá no ocurra nunca con las actitudes eco-amigables y solidarias.

Lo ecológico es tendencia

En ese constante cambio, la noticia es que un planeta más verde es tendencia, lo mismo que ocurre con el impulso empático que nos lleva a ayudar de forma altruista a los necesitados. También está de moda aprender, las nuevas tecnologías que nos conectan y, por ende, perdemos privacidad.

Dentro de lo verde, Levine concreta que la creatividad como manera de solucionar problemas ecológicos es tendencia importante. Cita ejemplos interesantes, como la primera discoteca verde que está en Rotterdam o proyectos que convierten la energía corporal en electricidad. Igualmente, la sostenibilidad es otro aspecto de la tendencia ecológica. Se refuerza por el rechazo que la gente suele tener a la agricultura convencional o a materiales que procedan de combustibles fósiles. Y, aunque sólo sea de forma utópica, la idea de cuidar del planeta tiene una gran aceptación a nivel social.

La ecología y la solidaridad están de moda
La experiencia sobre el curso que siguen las tendencias hace ser optimista a este experto, al menos, en lo que respecta a lo ecológico o a lo solidario. La razón no es otra que ambos son valores adoptados -aunque sea de forma superficial- por élites sociales, ya sean famosos, personalidades o empresas, pues si ellos lo hacen, al final la gran mayoría también lo hará.

Estudiar las tendencias o simplemente conocerlas es algo fascinante. No sólo a nivel de mercado, sino para cada uno de nosotros, pues se trata de una información que retrata el mundo con una especie de instantánea. En ellas se refleja, como en un crisol, el momento que vive la humanidad para así poder crear valor y, bien utilizada, mejorar nuestras vidas.