La EMT recicla el 59% de los residuos que genera
La Empresa Municipal de Transportes de Madrid (EMT) generó en el año 2012 algo más de 748 toneladas de residuos como consecuencia de la actividad que desarrolla. La EMT recicla, regenera o recupera el 59% de dichos residuos, unas 441,3 toneladas.

En la actividad que desarrolla la EMT se generan diferentes tipos de residuos. En especial, se producen desechos por la actividad que se lleva a cabo en los talleres de mantenimiento y reparación de autobuses. Hay 23 tipos diferentes de residuos que son clasificados, atendiendo a su impacto ambiental, como peligrosos y no peligrosos.

El 91% de los residuos generados corresponden a cinco categorías: lodos, aceite, baterías, líquido refrigerante y aguas con hidrocarburos. Hay otras 18 categorías, entre las que se pueden destacar la sepiolita usada, filtros, disolventes, resinas, adhesivos, material eléctrico y electrónico, aerosoles o materiales absorbentes.

La política medioambiental de la EMT busca una reducción en la generación de residuos, la posible reutilización, el reciclaje, la regeneración o la recuperación. En definitiva, se trata de lograr una mayor eficiencia en materia energética, económica y en aras de la sostenibilidad de toda la actividad productiva.

Los desechos se gestionan según la normativa vigente. Los métodos de recuperación son los más avanzados que existen en la actualidad. Una parte de los residuos es gestionada y minimizada directamente por la EMT, otra parte se entrega a empresas gestoras especializadas en el reciclaje y una tercera parte se elimina en vertederos controlados o en depósitos de seguridad que gestionan empresas autorizadas.

Unos 180.000 litros de aceite regenerados

La EMT recicla el 59% de los residuos que genera
En algunos casos, la EMT obtiene ingresos complementarios. Por ejemplo, los envases de tóner y cartuchos de tinta se recargan, mientras que el aceite usado se regenera para volver a obtener aceite de motor. De las baterías de plomo se recupera el material para obtener nuevo plomo para baterías.

Otros residuos no son reutilizables y se entregan a empresas que se encargan de su correcta gestión. Es el caso de los fluorescentes, las pilas y los aparatos eléctricos y electrónicos. Por último, los desechos más peligrosos que no pueden ser reciclados, como los absorbentes contaminados, los filtros, el refrigerante usado o lodos con hidrocarburos, se depositan en vertederos de seguridad.

En 2012, la EMT regeneró 180.000 litros de aceite y unas 120 toneladas de plomo de baterías.