La energía eólica ha permitido mejoras sociales en Lubián, un pueblo de Sanabria
La localidad zamorana de Lubián, en España, ha recibido el Primer Premio Eolo 2012 a la integración rural de la eólica concedido por la Asociación Empresarial Eólica (AEE). El acto de entrega tuvo lugar durante las celebraciones del Día Mundial del Viento.

Situado en la comarca de Sanabria, Lubián ha logrado un próspero desarrollo gracias al aprovechamiento de un recurso muy abundante en la zona, el viento. Energía casi constante y renovable que se ha transformado, no sólo en electricidad, sino también en riqueza para la región. El municipio se encuentra cerca de Galicia y Portugal y ha acogido las celebraciones del Día Mundial del Viento de la Asociación Empresarial Eólica (AEE).

El alcalde de la localidad, Felipe Lubián, se ha mostrado orgulloso del reconocimiento y ha resaltado en el acto de entrega que la energía eólica ha representado el cambio radical de ir hacia la nada a ir hacia el futuro. Ha sido la salvación para el pueblo, ha asegurado.

Lubián cuenta con catorce parques eólicos. El vicepresidente de la AEE, Juan Diego Díaz, ha reconocido los méritos de Lubián para obtener este reconocimiento, ya que es uno de los pueblos que mejor ha sabido aprovechar las posibilidades que ofrece el sector de la energía eólica para obtener riqueza y que mejor ha aprovechado ese beneficio para mejorar la calidad de vida de sus vecinos.

La construcción del primer parque eólico en Lubián comenzó en 1988. Unas instalaciones que ahora pertenecen a Acciona. Pero, además de la generación de energía limpia y renovable, cabe destacar que la comarca ha empleado el desarrollo económico para impulsar ayudas sociales.

En la comarca hay 331 MW eólicos. Un 20% de la población tiene un empleo ligado directa o indirectamente al sector. El 80% de los ingresos del Ayuntamiento procede, así mismo, del sector eólico y se han invertido en el desarrollo de actuaciones de interés comunitario que han mejorado la calidad de vida de los vecinos, como ayudas a la natalidad y a las familias numerosas para fomentar la permanencia en el municipio, la construcción de una residencia de mayores, un comedor social y un tanatorio, el mantenimiento del monte, el arreglo de fuentes tradicionales, la recuperación de manantiales y el acondicionamiento de merenderos.