La energía undimotriz busca hueco en España
La energía undimotriz (no confundirla con la maremotriz), es aquella que se produce aprovechando el movimiento de las olas. En España, hay varios proyectos que están empezando y de momento están teniendo bastante éxito. Cabe recordar que en países como Noruega, Portugal o Escocia, hay instalaciones de este tipo que funcionan a pleno rendimiento y con unos resultados espectaculares que saltan a la vista.

Los pueblos de Santoña (Cantabria) y Pasajes (Guipúzcoa) ya cuentan con dos prototipos que buscan aprovechar la fuerza de las olas. En el primer caso, se trata de una boya que aprovecha el movimiento vertical de las olas para producir 40 kilovatios de energía, lo que al cabo del año se convertiría en unos 1.400 KW. En Pasajes, hay instalado un prototipo más pequeño que se pretende ampliar para crear hasta 500 kilovatios. Oceantec es quien apoya este último proyecto que cuenta con un presupuesto de 4 millones y medio de euros.

Estos nos son los únicos ejemplos de energía undimotriz en España. Galicia también está involucrada con una tecnologia denominada “Pelamis”. Se trata de una serie de cilindros sumergidos en el agua que aprovechan el movimiento de las olas para mover un sistema hidráulico que genera energía.

Por último, en el Puerto de Granadilla (Tenerife), nos encontramos con una planta de energía undimotriz que cuenta con un presupuesto de 400.000 euros, financiado gracias al Cabildo tinerfeño y a la Unión Europea.

La energía undimotriz busca hueco en España
Entre los inconvenientes de este tipo de energía podemos citar algunos que están por resolver. La complejidad de las instalaciones, con un desarrollo tecnológico y una inversión considerable, es uno de los mayores problemas. Además, el coste de producir kilovatios es mayor que el precio que luego se podría obtener en el mercado, algo que hace que esta energía todavía no sea rentable.

Sin embargo, hay ventajas muy significativas. La más evidente es que se trata de una energía predecible y constante, pues siempre hay olas.