La escasez de alimentos podría obligarnos a hacernos vegetarianos
La falta de agua en el mundo, ese recurso tan escaso, tiene repercusiones muy distintas, como quizás obligarnos a llevar una dieta vegetariana en los próximos 40 años para evitar una situación de inseguridad alimentaria catastrófica, advierten los científicos.

La advertencia proviene de un estudio realizado por científicos especializados en la escasez de agua pertenecientes al Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI), en el que se concluye que la superpoblación mundial obligará a reducir el consumo de carne a corto plazo.

En concreto, el informe sostiene que si actualmente la humanidad obtiene el 20 por ciento de las proteínas de origen animal, el exponencial aumento de la población llevará a tener que disminuir ese porcentaje hasta el 5 por ciento.

En general, además, estos reputados científicos recuerdan los pronósticos de escasez de agua de la ONU, que hablan de una posible crisis alimentaria mundial dentro de sólo cinco años. Ello significará aumento de precios de los alimentos básicos, como ya está ocurriendo desde este mes de junio en muchas partes del mundo a consecuencia de las sequías sufricas en Estados Unidos, Rusia y a las lluvias débiles de los monzones asiáticos.

Los autores del informe apuntan que adoptar una dieta vegetariana permitiría aumentar la cantidad de agua disponible para los cultivos, lo que supondría más alimentos en un entorno mundial castigado por el cambio climático. No olvidemos que un tercio de las tierras cultivadas dedica sus cosechas a la alimentación de animales.

Además, la carencia de agua repercutirá en otros usos intensivos de la misma, como por ejemplo la energía, cuya demanda mundial no cesa de aumentar. Igualmente, si siguen las tendencias actuales, los científicos apuntan a posibles disturbios, guerras civiles y guerras entre países por la escasez de agua y de alimentos.