La extracción de gas pone en peligro la Gran Barrera de Coral
Se sospecha que la industria minera de Australia está destruyendo uno ecosistemas más preciados del mundo, la Gran Barrera de Coral. ¿Será posible salvar el famoso arrecife sin destrozar la economía local?

Expertos en conservación medioambiental de la Unesco han ido a Australia para evaluar el impacto de la reciente expansión de los puertos cerca de la Gran Barrera de Coral, en el centro y el norte del estado de Queensland al noreste del país. La investigación de la Unesco ha comenzado después de recibir un informe elaborado por John Tanzer, ex director general del Parque Marino Gran Barrera de Coral (GBRMPA), en el que se afirma que el carbón y el desarrollo de la industria gasista ponen en peligro esa joya de la naturaleza.

El Gobierno australiano confirma que, en la actualidad, los puertos están operando unas 150 millones de toneladas anuales y se estima que, a finales de la década, su capacidad estará cerca de mil millones. No es sostenible.

Además, un informe de la Oficina Australiana de Estadísticas (ABS), sugiere que Australia Occidental y Queensland son cada vez más dependientes de la industria minera para la inversión empresarial y la actividad económica. Las exportaciones de gas natural licuado en el puerto de Gladstone son esenciales para la economía de la región.

El estudio de la Unesco se produce después de una serie de incidentes que amenazan la salud de los Arrecifes. El pasado abril, sin ir más lejos, un barco chino perdía petróleo al este de Great Keppel Island, y el año pasado, las compañías mineras fueron duramente criticadas por los trabajos de dragados.

La Ley Federal de Medio Ambiente se compromete a asegurar la protección del arrecife, pero determinar acciones específicas no será tan fácil. En todo caso, la Unesco se ha comprometido a trabajar justo a los Gobiernos de Australia y de Queensland para llevar a cabo una evaluación de la situación real de la Gran Barrera de Coral y de la zona costera adyacente.

Expertos creen que la investigación sobre el medio ambiente de la Unesco puede llevar a estrictos controles ambientales en la actividad portuaria. Mientras tanto, los ciudadanos interesados ​​están tomando medidas mediante la firma de una petición a la Unesco y al Gobierno de Australia para salvar una de las maravillas naturales del mundo.