La hipocresía climática del Banco Mundial
El Banco Mundial afirmó hace poco que un aumento en la temperatura de la Tierra de 4 ºC llevaría a este planeta al desastre. Por tanto, hay que frenar el cambio climático sin más demora.

El artículo de opinión estaba firmado por el propio presidente del Banco Mundial. Para frenar el cambio climático animaba a “aumentar la eficiencia energética, especialmente en los edificios, y la proporción de la energía eléctrica producida a partir de fuentes renovables”.

Hermosas palabras que no van acompañadas de hechos. El Banco Mundial baraja la posibilidad de ofrecer financiación a una nueva central eléctrica en Mongolia que se alimentaría con carbón, el más contaminante de los combustibles fósiles, el que primero hay que desterrar de una vez por todas. La contradicción es terrible. Y muy peligrosa.

El proyecto de Mongolia incluye una planta de carbón de 750 megavatios (MW). El gigante minero Rio Tinto está detrás de este proyecto, que supone un coste de 13.200 millones de dólares. Además, para más inri, dicha central se utilizaría para la extracción y procesamiento de la mayor mina de cobre del mundo. Por tanto, un proyecto doblemente dañino para el medio ambiente.

Política esquizofrénica que nos lleva al desastre

De hecho, la minería está en auge en Mongolia. Según algunos grupos ecologistas, el Banco Mundial incumple sus propios criterios para la selección de proyectos en cuanto a impacto climático. Incluso violaría las normas respecto a la sostenibilidad ambiental y social. Entre otros datos, en el informe de evaluación ambiental del proyecto faltaría una cifra de la cantidad de dióxido de carbono que emitiría anualmente la central termoeléctrica.

El World Resources Institute publicó un informe en el que acusaba al Banco Mundial de haber incrementado los préstamos para proyectos de explotación de combustibles fósiles y para nuevas plantas de carbón. Eso incluye 5.300 millones de dólares para 29 plantas de carbón nuevas o en expansión.