La importancia de las hormigas
A pesar de que las hormigas suelen producir rechazo, son insectos que nos pueden dar lecciones y algunas muy importantes. En total se han registrado cerca de 12.580 especies de estos himenópteros por todo el mundo. Es decir, hay el doble de variedad que de mamíferos, lo que supone cerca del 15% de la masa de organismos vivos terrestres del planeta. ¿Pero qué sucedería si estos insectos se extinguieran?

Lo cierto es que sería catastrófico. Si se extinguieran todas las hormigas el desequilibrio produciría un caos global. Algo que tiene sentido si tenemos en cuenta que existen unas 168.000 hormigas por cada persona, es decir, que llegan a pesar lo mismo que nosotros. De modo que tienen su importancia, si no hubiera ninguna, el efecto sería muy grave. Los ecosistemas quedarían muy dañados, se deteriorarían rápidamente. Indirectamente se potenciaría la pérdida de otras especies. En poco tiempo observaríamos una enorme acumulación de grandes cantidades de cadáveres de otros insectos en el suelo, pues no tendrían su provisión de comida: las hormigas.

Sin hormigas el planeta perdería gran parte de su diversidad biológica, pues cumplen con un importante número de roles en el medio ambiente. Para comenzar dispersan las semillas que caen de la planta al suelo, proceso que se conoce científicamente como mirmecocoria. Sin este tipo de organismos las plantas no podrían extenderse, algo fundamental porque algunas especies impiden el crecimiento de más plantas a su alrededor, por eso deben alejarse unas de otras.

Es cierto, esta dispersión de semillas las pueden hacer otros organismos, pero algunas plantas necesitan tanto a las hormigas que segregan una especie una masa llamada elaiosoma dulce que contiene las semillas de algunas plantas y cuya función es atraerlas para que se lleven la semilla camino al hormiguero. Sin esta ayuda, muchas semillas no germinarían. Además, las hormigas son capaces de polinizar. No vuelan como las abejas, pero pueden cargar el polen a plantas cercanas, lo que permite la fecundación de las plantas.

Por otro lado, también controlan diversas poblaciones de invertebrados. Es el caso de las depredadoras, las cuales ingieren pequeños insectos o incluso reptiles. Cerca de los trópicos, cualquier animal que no vuele o no pueda ir lo suficientemente rápido es presa de las hormigas legionarias. Al mismo tiempo, la no existencia de estos seres vivos de tres pares de patas fastidiaría muchísimo a los arácnidos, así como a algún vertebrado, como cerdos y osos hormigueros, que ya no podrían degustarlas.

Lo único bueno es que si las hormigas desaparecían por completo, seguro que más de un agricultor lo celebraría.