La importancia del medio rural en la generación de empleo
España estrena gobierno con la recesión económica y la falta de empleo en boca de todos. No se habló en la campaña electoral sobre la importancia del medio rural como fuente de generación, pero un estudio reivindica este papel, que ojalá el nuevo equipo de gobierno tenga en cuenta. El estudio ha identificado y analizado algunos de los aspectos clave que ofrecen un gran potencial de creación de puestos de trabajo y de diversificación económica. Lo que cualquier gobierno puede desear: reactivar la economía.

Si se potencia adecuadamente el medio rural, según este estudio, se podrían crear 321.000 puestos de trabajo estables en un plazo de dos años, y más de medio millón en un periodo de seis años. El estudio ha sido elaborado por un equipo de profesionales relacionados con el medio rural y el mundo empresarial a encargo del Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino (MARM).

En el estudio se han identificado ámbitos clave como la rehabilitación de viviendas en el medio rural, los servicios a personas, la agricultura y ganadería, los servicios y aprovechamientos forestales, la industria agroalimentaria, la producción de energía con biomasa, la conservación y gestión de los espacios naturales o los servicios turísticos y de ocio.

Otras fuentes de empleo relacionadas con los anteriores son las inmobiliarias y gestoras de suelo y tierras, la consultoría y asesoría empresarial y tecnológica, así como de ingeniería ambiental, los servicios de ahorro y eficiencia en el uso del agua, los de vigilancia y seguridad las instalaciones y mantenimiento de huertos solares y fotovoltaicos, las empresas de servicio energéticas, los servicios auxiliares, la producción de biocarburantes y el teletrabajo.

Para incentivar y reactivar estos sectores se necesita tomar una serie de medidas de carácter fiscal y también otras de carácter legislativo.

Otros beneficios de una política económica que tenga en cuenta el medio rural son la reducción del desempleo en jóvenes con baja cualificación y experiencia, el aumento del PIB y la reducción de los costes por desempleo, la reactivación de sectores como la construcción y empresas vinculadas o la estabilización de la población residente.