La industria española sobrepasa los límites de contaminación
La Comisión europea ha dado un buen tirón de orejas a España por incumplir la Directiva europea de prevención y control integrados de la contaminación (IPPC) y por no haber adoptado las medidas necesarias para que, las instalaciones existentes, sean explotadas de acuerdo a dicha Directiva. El plazo límite para el cumplimiento era el 30 de octubre de 2007.

La Directiva IPPC obliga a las instalaciones industriales europeas a que obtengan la Autorización Ambiental Integrada, un permiso imprescindible para poder operar en la Unión Europea. Con la citada Directiva se trataba de cuidar la salud pública y el medio ambiente, previniendo la contaminación proveniente del sector industrial y estableciendo valores límites de emisión de sustancias contaminantes tanto al aire como a las aguas o al suelo.

Con la rapidez y agilidad característica de los gobiernos españoles (cualquiera de ellos) cuando de asuntos medioambientales se trata, el Gobierno de José María Aznar tardó seis años en adaptar la norma europea a la legislación nacional. Además, delegó las competencias en las Comunidades Autónomas (se quitó el muerto de encima, vamos), con lo que se retrasó aún más su aplicación y su tramitación. Las empresas también tuvieron su parte de culpa, ya que tardaron mucho en presentar las solicitudes y proyectos para adaptarse a la norma europea.

Así, finalmente, más de la mitad de las empresas españolas no cumplían la legislación citada y, en octubre de 2007, de acuerdo con la normativa europea, hubieran tenido que cesar su actividad. Por si todo lo anterior fuera poco, las autorizaciones ambientales no tenían, en muchos casos, rigor alguno: se limitaron a trasladar los límites de emisión de la normativa vigente en ese momento, unos límites fijados en 1975. Por tanto, la situación era tan absurda que muchas empresas podían contaminar incluso más que antes.

La organización Ecologistas en Acción denuncia esta situación y pide que se obligue a la industria a implantar las Mejores Técnicas Disponibles y a cumplir con la Directiva IPPC de Europa.