La insaciable demanda asiática de carbón amenaza el planeta y dispara las muertes
La creciente e imparable dependencia del mundo del carbón como fuente de energía pone en jaque al planeta, contamina las ciudades y supone un inalcanzable reto para los objetivos climáticos, haciéndolos inviables.

De acuerdo con el último informe de la Agencia Internacional de Energía (AIE), el carbón representa casi la mitad del aumento de la demanda mundial de energía durante la primera década del presente siglo. Por lo tanto, lamentablemente las energías renovables no suponen un cambio de panorama, ni mucho menos, concluyen.

La AIE advierte que la “demanda insaciable” de las potencias emergentes de Asia no permite ser optimista sobre un cambio de tendencia. Hacia 2017 se espera que consuman un billón toneladas por año, lo que equivale a todo el consumo actual ruso y estadounidense juntos. Es más, por su abundancia la necesidad de electricidad en mercados como China e India, el carbón será la principal fuente de energía, desplazando al petróleo como principal combustible.

“La situación es absolutamente terrible. La próxima década es crucial y así no podremos nunca estar por debajo de los dos grados por encima de los niveles preindustriales, a finales de siglo. Actualmente vamos camino de aumentar seis grados. Los entendidos están aterrorizados”, dice al respecto Jeremy Leggett, científico que trabaja para el gobierno británico en combatir el cambio climático.

Más de dos millones de muertes

Como es sabido, el carbón representa una seria amenaza no sólo para el medio ambiente y el calentamiento global, sino también para la salud humana.

De forma paralela, pues, la contaminación atmosférica es un nuevo jinete del Apocalipsis en la región asiática y, en menor medida, también en buena parte del mundo. Conforme aumenta el desarrollo económico, al mismo ritmo se aceleran las muertes que ésta se cobra, y en ello influye de forma especial la industria del carbón.

La insaciable demanda asiática de carbón amenaza el planeta y dispara las muertes
No en vano, la polución del aire exterior es una de las diez principales causas de muerte en todo el mundo, pero se ceba con especial saña en los países asiáticos, según concluye un importante estudio sobre la gravedad global de la enfermedad, publicado esta semana en la revista medica The Lancet.

Sus víctimas aumentan a pasos agigantados: si el número de bajas por contaminación del aire actualmente es de 3,2 millones de personas al año en todo el mundo, en el 2000 la cifra rondaba los 800.000. Sólo en Asia, ha provocado 2,1 millones de muertes prematuras en 2010, concluye el informe.

Si, además, consideramos la contaminación en interiores provocada por el carbón o la madera utilizados para cocinar y, en general, por la mala calidad del aire, entonces la polución atmosférica sería la segunda causa de muertes a nivel mundial que han sido provocadas por enfermedades, sólo por detrás de la hipertensión.