La Interpol busca al joven que empezó maltratando animales y ha acabado devorando a una persona
Desde hace unas horas, Luka Rocco Magnotta es uno de los prófugos más buscados por el FBI y la Interpol. Y no es para menos, porque la policía lo considera el principal sospechoso del sádico asesinato de un hombre, cuyos restos fueron repartidos por Canadá. La pena es que hasta que no ha muerto una persona no han sonado las alarmas, cuando ya tenía un amplio historial como torturador de animales.

Su fotografía recientemente colgada en la misma home de la Interpol da una idea de su peligrosidad, pero hace un par de años que el mundo ya sabía de lo que Magnotta era capaz a través de los vídeos de gatitos asfixiados o devorados por serpientes que este actor porno de 29 años colgaba en internet.

La semana pasada, siempre presuntamente, apuñaló y descuartizó a un hombre de treinta años en una pequeña vivienda de la Côte des Neiges (Canadá). Además, fiel a su estilo, lo grabó y luego difundió un vídeo que actualmente está circulando en internet, en el que practica el canibalismo y la necrofilia con los restos. Por si fuera poco, incluso ha dejado distintas partes del cuerpo en lugares públicos, como dentro de una bolsa de la basura, en plena calle, y también dentro de una maleta. Un pie y una mano los envió por correo a la oficina del Partido Conservador de aquel país.

Este afán exhibicionista ya lo demostró con los animales, publicando los vídeos de sus muertes en la red. Precisamente, fue a partir de la difusión de estos vídeos cuando un gran número de internautas defensores de los animales intentaron localizarlo. Y todo este tiempo anduvieron tras las pistas que éste iba dejando en internet, pero sin éxito. Tampoco contaron con la ayuda de las autoridades policiales, y ello dificultó su búsqueda. Ahora, inevitablemente, la pregunta que queda en el aire es si podría haberse evitado el reguero de sangre que ha ido dejando.

Aunque se teme que haya cometido otros asesinatos de los que no se tenga noticia, lo cierto es que esta cacería humana iniciada por la policía hubiera sido más exitosa de haberse ordenado justo cuando empezó a demostrar tanta saña y sangre fría con los animales. Es decir, justo cuando la sociedad supo que estábamos ante el perfil de un asesino en serie.

A día de hoy, la orden de arresto internacional acaba de dictarse, y Magnotta sigue sin localizar. La policía sospecha que ha abandonado Canadá a bordo de un vuelo a Europa, barajándose Londres o París como destinos más probables, donde se espera que intente cambiar de identidad, una costumbre a la que es muy aficionado. Hasta ahora, también se ha hecho llamar Eric Clinton, Newman y Kirk Vladimir Romanov.

¿Hasta qué punto es peligroso? El mismo Magnotta respondió a esta pregunta en el truculento mensaje que envió a The Sun, el periódico que alertó a la Interpol, también en vano, cuando el mundo supo de sus primeros vídeos de maltrato animal. “Cuando pruebas el sabor de la sangre, ya no puedes parar de matar. Volveré, y esta vez las víctimas no serán animales”, decía el email enviado a la redacción hace seis meses. La policía incluso llegó a interrogarle por uno de sus vídeos, pero le dejó marchar por ser una cuestión fuera de su jurisdicción. Finalmente, se ha demostrado que la brutalidad no conoce fronteras de ningún tipo, ni entre nacionalidades ni entre especies, incluida la humana.