La isla de El Hierro se abastece de energías renovables
España ha sido un país que ha comenzado su apuesta por las renovables mucho más tarde que sus compañeros europeos, pero parece que va por el buen camino. Un claro ejemplo de ello lo encontramos en la preciosa isla de El Hierro, la más pequeña del archipiélago canario, que con apenas 10.000 habitantes, ha logrado un hito a nivel mundial. Se ha convertido en el primer territorio del mundo que logra abastecerse solamente de energías renovables. Concretamente a las 12.00 horas del pasado domingo 9 de agosto, la central hidroeólica Gorona del Viento comenzó a generar la totalidad de la electricidad de la isla a partir de fuentes limpias, y así se mantuvo durante cuatro horas. Es decir, durante 240 minutos todos los habitantes de la isla consumieron energía limpia procedente del viento.

Los ingenieros han conseguido el reto gracias a la unión de dos fuentes de energía renovable: la hidráulica de la central de Gorona y un parque eólico de cinco aerogeneradores instalados en la misma instalación. Su combinación es capaz de producir, de manera estable, fiable y segura, los 35 GW/h de energía que necesita la isla para seguir funcionando con normalidad.

El sistema de renovables supondrá 80 millones de ahorro en las dos próximas décadas gracias a las 6.000 toneladas menos de diésel que se quemarán al año. Lo que se traduce en una reducción de 20.000 toneladas anuales emisiones de CO2 a la atmósfera.

El proyecto ha requerido una inversión de 82 millones de euros, una cifra que en poco más de 20 años estará amortizada, pero que desde el día 1 generará un impacto económico positivo para toda la población de la isla, así como también una menor huella ecológica, mejor calidad del aire y un orgullo tecnológico gracias a su clara apuesta por la innovación y el medio ambiente.

La isla de El Hierro se abastece de energías renovables
El Hierro demuestra que un mundo más limpio es posible. De hecho, ya existen islas en el Pacífico de menos de 1.000 habitantes o incluso pequeñas comunidades africanas que ya han logrado abastecerse en su totalidad de fuentes limpias. El futuro pasa por ese sector.

El funcionamiento de la instalación de Gorona es una maravilla: cuando el parque eólico consigue satisfacer la demanda de electricidad de la isla, la energía sobrante que continúa generándose se acumula en las bombas de la central, que elevan agua de un depósito situado a nivel del mar a otro a 700 metros de altura. Ese movimiento de agua también genera energía de modo que los días en los que el viento es escaso y no es suficiente para completar la energía requerida, entonces se pone en marcha la instalación hidráulica. En ese momento se deja caer el agua retenida en el depósito superior al inferior, lo que desplaza las turbinas produciendo la energía eléctrica adicional necesaria para cubrir la demanda energética de toda la isla.

No falta mucho para que el planeta entero se abastezca de energías renovables como solar, eólica o hidráulica. Estamos trabajando para ello y todos, tanto gobiernos como ciudadanos, tenemos que apoyar esa transición de modelo energético si queremos un futuro menos dependiente del petróleo altamente contaminante.