La Isla de Lobos, una joya de la naturaleza
La prestigiosa revista internacional National Geographic ha decidido incluir en la edición de enero de 2011 un artículo sobre la Isla de Lobos, islote de gran riqueza natural perteneciente a la Isla de Fuerteventura. Este islote fue declarado Zona de Especial Conservación por la Unión Europea y Parque Natural de España.

El Cabildo de Fuerteventura explicó que el reportaje, dedicado especialmente a la riqueza botánica del lugar, se centra en la siempreviva de saladar (Limonium bollei), también llamada siempreviva morada por el color de sus hojas, un vegetal que sobrevive únicamente en la zona de Las Lagunitas, tras desaparecer de los ecosistemas insulares de Fuerteventura y Lanzarote.

El texto de la revista lo firma Eva van den Berg y está ilustrado por fotografías de gran calidad tomadas por Juanmi Alemany. Como eje del reportaje se toma una visita al islote realizada por biólogos de Canarias Conservación, en colaboración con la Consejería de Medio Ambiente del Cabildo de Fuerteventura, para determinar el estado de conservación de esta peculiar planta.

La Isla de Lobos es uno de los principales atractivos naturales de Fuerteventura y, en general, de las Islas Canarias. No está habitada (aunque sí se puede visitar, así como hacer acampada, llegando desde un barco que zarpa desde la localidad de Corralejo) y está protegida por un Plan de Uso y Gestión que propicia un perfecto estado de conservación de la naturaleza de la isla. Así mismo, se trata de un espacio esencial perteneciente a la Reserva de la Biosfera de Fuerteventura y la publicación de un reportaje en una revista como National Geographic así lo demuestra.

La Isla de Lobos es un islote que se encuentra al norte de la isla de Fuerteventura. Alberga más de ciento treinta especies vegetales y varias especies de aves, entre las que destacan la gaviota argéntea, la avutarda y la pardela cenicienta. Así mismo, también el fondo marino está protegido por su gran riqueza ecológica. Una joya natural al estilo de las Islas Cíes, pero con el agua algo más templada.