Jirafas en extincion
Las jirafas podrían tener los días contados y, de hecho, actualmente las que viven en libertad son auténticas supervivientes. El entorno hostil en el que intentan salir adelante está pudiendo con ellas y su disminución galopante las ha puesto contra las cuerdas.

En sólo 15 años, ha desaparecido casi la mitad de la población, y si nada lo remedia serán una víctima de la sexta extinción masiva del planeta. Su responsable no es otro que el ser humano, con el resultado de un aumento de la tasa de extinción de especies de entre cien y mil veces mayor que lo habitual hasta ahora.

Todavía hay esperanza

La situación no está fuera de control, pero casi. Los expertos todavía confían en que pueda detenerse su declive, pero lo cierto es que mucho tendrían que cambiar las cosas para poder salvarlas de una desaparición inminente. Si en 1999 eran más de 140.000, según datos de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN), ahora no llega a los 80.000 ejemplares.

Su situación es como la de muchas otras especies que están siendo víctimas de ese proceso conocido como sexta extinción masiva, según publicó recientemente la revista Science. En otras palabras, la biodiversidad está al borde del colapso pues, desde que existe el ser humano, las especies desaparecen de la Tierra cada vez más rápido.

La jirafa, una víctima de la sexta extinción
La caza y la pérdida de hábitat son sus principales amenazas, y tanto la una como la otra son problemas difíciles de solucionar, la misma amenaza que acecha al tigre o a los primates y que ha acabado con un número indefinido de especies.

La ciencia nos advierte que estamos en los comienzos de la sexta oleada de extinción masiva de especies, lo que significa que todavía hay marcha atrás. Los números son escalofriantes, pero cabe reaccionar: su número ha caído un 40 por ciento en los últimos tres lustros, por lo que su futuro todavía depende de nosotros.