La medusa avispa de mar puede causar la muerte en 3 minutos
Entre los animales de tierra firme, el animal más venenoso puede ser la serpiente taipán de la costa, que vive en algunos desiertos de Australia. Pero, en las aguas de ese mismo país encontramos al animal más venenoso del océano: la conocida como avispa de mar.

La avispa de mar o medusa de caja (Chironex fleckeri) es una medusa capaz de matar una persona sólo mediante su contacto. Se la considera la medusa más venenosa del planeta. La parte principal del cuerpo (que se conoce con el nombre de umbrela porque su forma recuerda a un paraguas) de la avispa de mar tiene una forma casi cuadrada, es de color azul y verde, pero translúcida, por lo que hace muy difícil distinguirlas en el mar, lo que aumenta su peligrosidad: un animal muy venenoso y casi invisible. Sus tentáculos pueden llegar a medir tres metros. El terror de los bañistas.

Las medusas son una de las especies más antiguas que aún habitan el planeta. En otras palabras, son un ejemplo de supervivencia. Científicos de todo el mundo las estudian para diferentes fines. Aunque no es fácil atrapar a algunas especies, ya que se desconoce cómo viven y por dónde se desplazan habitualmente.

Según un estudio de la revista National Geographic, las avispas de mar se vuelven más mortíferas con la edad. Las jóvenes cazan camarones y otros pequeños animales. Tienen veneno en el 5% de sus células urticantes. Pero, las adultas lo tienen en el 50%, lo que les permite cazar presas más grandes. De hecho, su simple roce puede causar la muerte a un ser humano en tan sólo tres minutos.

Un grupo de investigadores en Darwin, Australia, trata de conocer mejor a estos mortíferos animales. Durante algunos meses, se acercan a la costa australiana y los científicos pueden recoger algunos ejemplares para su estudio. Después, las medusas desaparecen y se desconoce dónde van.

Los científicos retiran el veneno y extraen el ADN de la avispa de mar para compararlo con el de otras especies que viven en otros lugares del planeta. Algunas especies de medusas están migrando hacia las costas y su población aumenta. Puede constituir un verdadero problema en el futuro.