La minería de oro ilegal está acabando con la Amazonia en Perú
Mientras el oro valga más que el respeto a la naturaleza, la humanidad seguirá caminando hacia el abismo. Que se siga vendiendo y comprando oro, a pesar de la crisis económica o, precisamente, a causa de ella, indica que no hemos aprendido nada y que volveremos a caer en otra crisis similar, si no peor.

En Perú, la minería ilegal ha causado estragos más graves de los que se creía en los bosques tropicales, de acuerdo con un nuevo estudio elaborado por la Carnegie Institution of Science y el Ministerio de Medio Ambiente de Perú. El estudio ha usado imágenes de satélite y datos tomados sobre el terreno.

El autor principal, Greg Asner, y su equipo científico asegura que la tierra utilizada para minas de oro ilegales aumentó un 400% entre 1999 y 2012. Las tasas de deforestación, por su parte, se han triplicado desde la crisis financiera mundial de 2008, cuando los precios del oro se dispararon.

La minería de oro se ha acelerado en toda la Amazonia occidental en los últimos años, en países como Bolivia, Colombia y Ecuador. El epicentro de esta industria ilegal es el estado peruano de Madre de Dios, una región conocida por sus exuberantes bosques tropicales y una rica biodiversidad.

Niños obligados a trabajar

La minería de oro ilegal está acabando con la Amazonia en Perú
Actualmente, unos 50.000 mineros operan en pequeña escala en la región, según estimaciones federales. La mayoría lo hacen sin permiso gubernamental. Trabajan bajo el control de un pequeño grupo llamado Los Señores del Oro, que obtienen derechos sobre la tierra de los administradores regionales. Los Señores de Oro de Perú llevan el negocio con mano de hierro y cosechan enormes beneficios a costa del trabajo forzoso, la violencia y de obligar a niños a trabajar.

Con los beneficios han comprado influencia política y, de momento, la supervisión federal no es efectiva. Así, no hay datos fiables sobre el impacto ambiental que supone esta minería. Por ello, los pocos estudios que se han realizado han subestimado la magnitud del problema.

Los estudios anteriores sólo detectaban minas de un cierto tamaño, las más grandes. El nuevo estudio señala que la tasa de extracción de oro duplica los cálculos de los informes anteriores.