La minería de oro mata a cientos de niños en Nigeria
Cientos de niños, en un estado ubicado en el noroeste de Nigeria, Zamfara, han muerto a causa de las minas de oro que se explotan en la región. En los últimos dos años, han muerto más de cuatrocientos. Además, miles de niños están en riesgo de padecer algún tipo de discapacidad, ya que están siendo envenenados por el plomo, utilizado en el proceso de la minería.

El incumplimiento de las normas de seguridad en la minería y la falta de máquinas de baja tecnología son las principales causas de este desastre humano. Según la organización Médicos Sin Fronteras, es el peor brote por exposición al plomo de la historia moderna.

Por desgracia, no es el único país del mundo en el que ocurre. Sin embargo, las proporciones del problema en Nigeria son una vergüenza para la humanidad. Son peligros bien conocidos. Las explotaciones, en muchos, son ilegales e implican el trabajo manual de la molienda de la roca para la extracción del oro, proceso en el que se utiliza plomo.

Médicos sin Fronteras, a principios de 2010, ya advirtió de que en Zamfara estaba aumentando la mortalidad infantil en niños menores de cinco años. En un principio, se pensó que podría ser un brote de malaria, meningitis o fiebre tifoidea. Pero los niños no respondían a la mediación, así que se comenzaron a hacer análisis de sangre. Descubrieron que los niños tenían niveles de plomo en la sangre de docenas o, incluso, cientos de veces mayor que lo que permiten las normas internacionales de seguridad.

Más de 2.000 niños han sido tratados con terapia de quelación. Pero otros tantos siguen siendo envenenados por la exposición al polvo de plomo.

La pequeña minería y otras actividades industriales crean la contaminación por plomo que afecta a niños de todo el mundo. Algunas zonas con altos niveles de plomo se encuentran en Australia, Brasil, India o México.

La OMS (Organización Mundial de la Salud) y otros asociados colaboran con las autoridades estatales y regionales para afrontar la situación. Pero no se podrá resolver si no cambian las malas prácticas mineras y se evita que el plomo siga contaminando el medio ambiente.