La mitad de la fauna del planeta desapareció en los últimos 40 años
En su décimo aniversario, el Índice Planeta Vivo (IPV) está para pocas fiestas, más bien para pésames, si tenemos en cuenta los resultados de su última edición. O, lo que viene a ser lo mismo: la biodiversidad ha sufrido un brutal varapalo en las últimas cuatro décadas, con una reducción del número de mamíferos, aves, reptiles anfibios y peces de un escalofriante 52 por ciento.

Son los cálculos de WWF que, según el IPV, entre 1970 y 2010, han desaparecido de la faz del planeta más de la mitad de los vertebrados, tanto en las regiones templadas como en las tropicales. En concreto, de las 1.606 especies analizadas en climas templados, un 32 por ciento de ellas (equivale a 6.569 poblaciones) desapareció, mientras lo hicieron en un 56 por ciento (3.811 poblaciones) las 1.638 especies de climas tropicales analizadas.

La mitad de la fauna del planeta desapareció en los últimos 40 años
La región neotropical (iberoaméricana), por su parte, muestra un preocupante declive de la fauna salvaje, que hace pensar prácticamente en el exterminio, con una pérdida media del 83 por ciento de las especies desde 1970. “Esta es la caída regional más profunda, y destaca la intensa presión a la que están sometidas las especies tropicales de América Latina”, señalan responsables de WWF.

Drástica reducción de la biodiversidad

Los datos se basan en un registro llevado a cabo por la Sociedad Zoológica de Londres, donde además se señalan como causas principales de esta sorprendente reducción de biodiversidad la “pérdida de hábitats y la degradación y explotación” por la caza y la pesca. De nuevo, y eso no es sorpresa, la mano ejecutora del ser humano está detrás de este desastre sin paliativos.

Un desastre que, obviamente, sigue cobrándose nuevas víctimas, prosigue su escalada de destrucción ambiental, fundamentalmente a través de la caza, la pesca y la pérdida del hábitat. Sobre todo, la debacle se ha producido en ecosistemas de agua dulce, con una merma del 76 por ciento a consecuencia de la destrucción o fragmentación del hábitat, las especies invasivas y la polución.

La mitad de la fauna del planeta desapareció en los últimos 40 años
En el mar se sufrió una caída del 39 por ciento, con grandes víctimas como las “tortugas marinas, los tiburones y grandes aves marinas migratorias”, concluye en informe. E igual porcentaje disminuyeron las especies terrestres entre 1970 y 2010, y la tendencia no se detendrá en el futuro, entre otras causas, por el avance del suelo agrícola y la caza, tanto legal como clandestina.

Soluciones: una acción global

El trabajo también estudia la huella ecológica como indicador del impacto ambiental provocado por el ser humano, hallándose un desequilibrio fortísmo entre la capacidad del planeta para generar recursos y la demanda. Como era de esperar ésta es más elevada en los países desarrolladas, hasta el punto de quintuplicarse con respecto a los países en desarrollo.

A este respecto WWF recuerda que el desarrollo sostenible es una opción posible y deseable, que permitiría mejorar los niveles de progreso sin necesidad de esquilmar la naturaleza. La lista la encabezan Kuwait, Catar, Emiratos Árabes Unidos, Dinamarca, Bélgica, Trinidad y Tobago, Singapur, Estados Unidos, Bahrein y Suecia.

La mitad de la fauna del planeta desapareció en los últimos 40 años
Concienciación y acción global son las claves para solucionar este problema. Una acción coordinada y enfocada a paliar esta explotación generalizada sería la única manera de detenerlo, de “consumir y producir de forma más sostenible”, aprovechando también los planes conservacionistas como “oportunidades económicas”, apunta Marco Lambertini, director general de WWF.

Lambertini también recuerda que la pérdida de biodiversidad es como el canario de la mina, es decir, un termómetro que marca la habitabilidad de nuestro planeta, tanto para los animales como para, en última instancia, también para la humanidad. “Este planeta es el único hogar que tenemos. Necesitamos urgentemente una acción global de todos los sectores de la sociedad para construir un futuro más sostenible”, concluye.