La pobreza genética del tigre siberiano le hace más vulnerable
Los cruces entre los individuos de un grupo reducido tienen como consecuencia el empobrecimiento genético del conjunto. Es decir, que cuantos menos ejemplares en una población, menor calidad en sus genes. En el caso de especies en peligro de extinción, como el tigre siberiano, reduce su variedad genética y su capacidad de respuesta ante situaciones críticas como pueden ser las enfermedades. En otras palabras, se complica (aún más) su supervivencia. Estas conclusiones se desprenden de un estudio internacional liderado por investigadores del Consejo Superior de Investigaciones Científicas de España (CSIC).

Si las reducciones demográficas de una especie son muy pronunciadas y el grupo se reduce de forma drástica, pueden ocurrir dos cosas: que el grupo se extinga o que experimente el fenómeno denominado “cuello de botella”, ha explicado el investigador del CSIC, Samer Alasaad, de la Estación Biológica de Doñana. Este fenómeno supone una reducción importante de la diversidad genética de una población.

La detección del empobrecimiento genético en las especies en peligro de extinción es, según los investigadores, de vital importancia para las estrategias de conservación de la especie. En futuros trabajos, será necesario añadir este efecto de cuellos de botella genéticos por los que han pasado las especies, ya que, de lo contrario, su futuro podría verse comprometido.

La investigación se ha basado en un estudio del tigre siberiano, especie en peligro de extinción de la que se calculan que sólo quedan unos 520 ejemplares, distribuidos entre los bosques del este de Rusia y el noroeste de China. A mediados del siglo pasado la población del tigre siberiano se vio muy reducida por la caza furtiva y la destrucción de su hábitat y el conjunto de ejemplares restante pasó por una etapa de cuello de botella que repercutió en la diversidad genética de la especie.

Actualmente, hay unos quinientos tigres siberianos, pero se comportan como si fueran unos quince ejemplares debido a esta reducida diversidad genética. Este dato es alarmante, pues demuestra su fragilidad y su alta sensibilidad a cualquier enfermedad.

El grupo de investigación recogió muestras de sangre y tejidos de quince tigres siberianos dispersos en el lejano oriente ruso y trabajaron en el laboratorio con el ADN extraído de esas muestras.