La primera granja eólica flotante en el mar
Seguramente estaremos de acuerdo en que el mejor sitio para colocar una granja eólica es en medio del mar. Una forma de generar energía limpia sin afectar al ecosistema natural terrestre. Se trata de la primera granja eólica flotante en el mar lejos de la costa, lugar donde los vientos soplan más fuerte, y por lo tanto, donde tienen la capacidad de generar una mayor cantidad de energía.

Sin embargo, construir una granja eólica en aguas profundas no es nada sencillo. La complicación radica en conseguir mantener las turbinas verticales, sin que sean derribadas por el viento o el oleaje intenso. Sin duda es un gran desafío. El reto de DeepCwind (agruopación de universidades y de empresas privadas en Estados Unidos) ha sido crear la primera granja eólica flotante del mundo, para obtener energía del viento a un costo razonable e incluso menor que el de las granjas eólicas en aguas superficiales.

Actualmente casi todos los parques eólicos marinos están emplazados cerca de la costa, en regiones donde la profundidad del lecho marino no supera los 30 metros. En esas zonas, las turbinas se fijan al suelo sin mucha complicación. Pero cuando se trata de regiones más profundas (a más de 60 metros) aferrar las turbinas deja de ser una posibilidad. La opción es dejarlas flotando.

Entonces el problema principal que se presenta es mantener las turbinas estables, pero gracias a la ingeniería todo puede estabilizarse. Uno de los diseños consiste en un tubo flotante con una gigantesca quilla en su parte inferior y anclas para darle mayor estabilidad. El segundo se aferra al fondo marino mediante una serie de cables y el tercero, que también se afirma al suelo con cables, tiene un par de plataformas sumergibles para mantener la turbina en equilibrio.

Una vez seleccionado el modelo que mejor funcione, el equipo trasladará las turbinas a una sitio en el mar ubicado a cuatro kilómetros de la Isla Monhegan, una pequeña isla en la costa Atlántica del norte de Estados Unidos, donde el mar tiene un profundidad de aproximadamente 120 metros. Para 2014, el equipo tiene previsto construir la granja con las turbinas en tamaño real.

Lejos de los canales de navegación y de las actividades recreativas, estas granjas no causan interferencias.

En medio del mar, la velocidad del viento es mucho mayor, por lo que se estima que estas granjas podrían generar el doble de electricidad que las granjas eólicas convencionales. Sin duda, el potencial de las renovables es enorme. La cuestión es encontrar la fórmula perfecta.