La protección de los océanos nos concierne a todos
Se celebró en Singapur la Cumbre Mundial de los Océanos, organizada por la revista The Economist y a la que asistieron más de trescientas personas pertenecientes a distintos sectores tales como universidades, gobiernos, organismos internacionales, sector privado, ONG y prensa.

Se trató el estado de los océanos, algo que a todos concierne. Los océanos han sido los grandes olvidados desde que se inició la Revolución Industrial y su medio ambiente ha sido paulatinamente maltratado desde entonces. No se puede negar que la humanidad depende de ellos, que la salud pública depende de la buena salud de los océanos. Si ellos enferman, también lo haremos nosotros. Quizá porque somos animales terrestres no hemos sabido entender el entorno marino. Esta concepción, por suerte, está cambiando. Cada vez hay más gente consciente del problema. La solución está en manos de todos, no sólo de unos pocos.

Es importante ver cómo el sector privado empieza a entender que es esencial la sostenibilidad en uno de los generadores de sus recursos, del que dependen muchos negocios. De forma egoísta, las empresas privadas también tienen que defender la buena conservación de los océanos.

La viabilidad de las empresas pesqueras depende de la existencia de especies que poder pescar, la industria farmacéutica depende de la diversidad de especies, el sector turístico depende del estado y buena salud del entorno ambiental en el que operan. Muchas empresas estaban presentes en la reunión y expusieron su buen hacer a favor de la sostenibilidad de los océanos, porque de ello depende también la sostenibilidad de su negocio.

Los océanos aportan el 15% de las proteínas de origen animal consumidas globalmente y millones de trabajos, además de servicios de los ecosistemas cruciales, como la regulación del clima y el almacenamiento del carbono.

Tal y como Robert Zoellick, presidente del Banco Mundial, afirmó en la Cumbre, el primer paso es dejar de hacer cosas inútiles. Habló del redireccionamiento de las subvenciones otorgadas al sector pesquero, de la necesidad de una colaboración internacional en el desarrollo de una plataforma de conocimiento accesible para todos los grupos de interés, de la involucración y participación del sector privado, así como de la Alianza Mundial a favor de los Océanos.

Ya nos hemos dado cuenta de la importancia de conservar los océanos. Ahora toca ponerse manos a la obra.