La radiación no está controlada en Fukushima
Después de meses de trabajo en la central nuclear de Fukushima, meses en los que la compañía responsable de las instalaciones ha repetido una y otra vez que la situación estaba controlada, se acaba de comprobar una filtración de agua contaminada. La propia compañía Tepco (Compañía Eléctrica de Tokio) lo ha reconocido. Unas 45 toneladas de agua contaminada con estroncio se han filtrado fuera de las instalaciones de la planta nuclear.

Tepco ha señalado que la filtración es altamente contaminante por su elevada carga radiactiva. La fuga proviene de un dispositivo puesto en marcha para eliminar la salinidad del agua contaminada del material radiactivo de la que procedía, pero, cuando se ha apagado ese mecanismo, al menos 45 toneladas de agua radiactiva podrían haberse filtrado fuera de la central nuclear.

Parte de todo ese agua contaminada podría haber llegado hasta una zanja que conecta con el mar. Tepco ha arrojado sacos de arena para tratar de contener la filtración. La operadora de la central mantiene un doble sistema de descontaminación del agua radiactiva que se acumula en los sótanos de la planta. Ese agua es la que se usa posteriormente para enfriar los reactores. Según la propia compañía, el escape detectado no supondrá ningún problema añadido en las labores de reciclaje ni en el proceso de enfriamiento de los reactores.

El pasado viernes, Tepco comenzó a inyectar nitrógeno en las vasijas de contención de los reactores con el objetivo de evitar más explosiones de hidrógenos, el compuesto que ha causado la mayoría de las detonaciones. Se trata de conseguir la parada fría de los reactores de Fukushima-1 antes de que acabe el año, según el plan prometido por el Gobierno de Japón.

El nivel de cesio radiactivo se ha reducido hasta los 45 becquerelios por centímetro cúbico, pero el agua continúa teniendo estroncio, que supone 130.000 becquerelios por centímetro cúbico.

Desde que comenzó la crisis nuclear, el pasado 11 de marzo, las autoridades japonesas realizan análisis para analizar el estado de la vida marina cerca de la central. Se estima que, entre el 21 de marzo y el 30 de abril, la planta pudo verter al mar unos 15.000 terabecquereles de cesio y yodo radiactivo.