La roya del tallo, un hongo que destroza al trigo
Una enfermedad causada por un hongo pone en peligro las cosechas de tigro por todo el mundo. Afortunadamente, un extraordinario proyecto internacional de investigación ha dado con la clave para controlar la plaga. Se ha llamado el “Transbordador México-Kenia”.

El hongo se conoce como la roya del tallo o la roya negra del trigo. En los años sesenta pudo ser controlado un brote de la enfermedad gracias al desarrollo de variedades resistentes creadas por el premio Nobel Norman Borlaug en el Centro Internacional de Mejoramiento del Maíz y del Trigo (CIMMYT), en México. Parecía todo controlado hasta que en 1999 se descubrió un nuevo foco en Uganda. De ahí, se extendió a Kenia, Etiopía, Sudán y Sudáfrica. En 2007, llegó a Irán y se teme que siga avanzando hacia otros países.

En un esfuerzo investigador en el que colaboran expertos del CIMMYT, de la Universidad de Cornell en Estados Unidos y de KARI, el Instituto de Investigaciones Agrícolas de Kenia, los pequeños agricultores en el país africano están cultivando dos nuevas variedades de alto rendimiento, Eagle 10 y Robin, que están ofreciendo resistencia al temible Ug99.

Las líneas genéticas de trigo están siendo enviadas a Kenia desde todo el mundo, para comprobar si son resistentes al hongo. Se usa este método para no transportar esporas, ya que la enfermedad tiene una gran capacidad de expansión. Las esporas del hongo se dispersan con el viento y pueden migrar fácilmente, por ejemplo, adheridas a los zapatos o a la ropa. Alguna vez han viajado miles de kilómetros.

Una planta afectada presenta lo que parecen pústulas y se bloquea el movimiento de carbohidratos desde la hoja hasta el grano, con lo que baja el rendimiento. Si el ataque es severo, la planta muere sin tan siquiera producir grano. El tallo queda negro (de ahí el sobrenombre del hongo) y las pústulas pueden explotar, liberando millones de esporas.

La colaboración entre México y Kenia ha posibilitado desarrollar más de doscientas nuevas variedades de trigo, algunas de ellas más resistentes a la terrible enfermedad.