203w La selva nicaragüense sufre el cambio climáticoEl cambio climático ha causado estragos en la selva nicaragüense, uno de los pulmones del mundo, y mantiene a sus habitantes al borde de la hambruna y en peligro de aislamiento por la sequedad de los ríos, sus únicas vías de comunicación. Así se luego de una exploración de seis días por los ríos Bocay y Coco, arterias fluviales de la selva de Bosawas, proclamada por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad como reserva de la biosfera que concentra un 10 por ciento de la biodiversidad mundial.
Ríos en proceso de coagulación, ausencia de fauna autóctona, grandes extensiones taladas, desesperados buscadores de migajas de oro, cazadores furtivos de cocodrilos y miseria humana conforman el paisaje y son consecuencia, directa o indirecta, del cambio climático.

La navegación por los ríos Bocay y Coco, por falta de lluvias, está interrumpida por bruscas pérdidas de la más mínima profundidad acuática. Estos ríos, contaminados por fertilizantes y pesticidas, son las únicas vías de que disponen las aproximadamente 36.000 familias que en diferentes comunidades se dispersan por las riveras de Bosawas para transportar mercancías o personas, incluidos los casos de urgencias médicas.