La sierra de Aubenç: refugio de fauna y flora
En el Prepirineo de la provincia de Lleida se encuentra una sierra de la que seguramente no habréis oído hablar, pero que vale la pena conocer. Se trata de la Sierra de Aubenç.

No encontraréis montañas espectacularmente altas; el pico más elevado es el Coscollet, que mide 1610 metros. Pero a cambio, la sierra de Aubenç nos ofrece naturaleza en su estado más virgen, ya que se trata de un espacio muy deshabitado. El pueblo más habitado de la sierra es Valldarques, en el que aparecen como empadronados 18 habitantes, pero me consta que el número de vecinos que vive durante todo el año es menor. Sí que hay varias masías o casas de campo diseminadas por todo el territorio, aunque la mayoría están abandonadas.

La vegetación es muy variada. En las cotas bajas encontraréis pino rojo y encina mezclados con grandes extensiones de robles (algunos de más de 500 años, como el roble de La Oliva). También hay muchos arces de Montpellier, árbol caduco cuyas hojas adoptan en otoño un color rojo impresionante, que hace que divises el árbol a gran distancia. En cotas más altas siguen viviendo los robles y los pinos, pero también encontramos bosques de hayas.

En cuanto a la fauna, es de destacar la presencia del quebrantahuesos, especie de buitre en peligro de extinción, pero que allí podemos ver casi a diario. Milanos, águilas reales… también vuelan por los cielos de esa sierra. En las zonas altas habita también el urogallo. Con un poco de suerte, en las primeras horas del amanecer podréis ver algún ciervo, sobretodo cuando en la vecina sierra del Boumort empieza la temporada de caza y los ciervos huyen hacia el Aubenç.

Si sois amantes de las plantas medicinales, en la sierra de Aubenç éstas tienen un paraíso particular: encontraréis ajedrea, hisopo, marrubio, cola de caballo (donde haya riachuelos), milenrama, gayuba…

Y por último, no olvidéis daros un baño en las cristalinas aguas de las impresionantes pozas de la zona.