La Tierra se está muriendo
El planet no pasas por sus mejores momentos. Terremotos, erupciones volcánicas, inundaciones… Las catástrofes de la naturaleza van aumentando en todo el mundo. A la par se está produciendo el peligroso cambio climático. Si hasta hace poco algunos científicos aún seguían cuestionándolo, ahora ya nadie se atreve a dudar lo que es ya evidente, incluso para los profanos en la materia, que el llamado cambio climático se convertirá en “La catástrofe climática”. Los últimos once años han sido los más calurosos desde que se hacen registros meteorológicos.

El más reciente informe de la ONU sobre el clima constata con mucha sobriedad lo que algunos ya intuían, pero que pocos querían saber. La culpa del veloz cambio climático con sus efectos catastróficos la tiene claramente el ser humano. La mayor parte de las medidas de ayuda, sin embargo, se encuentran en una contradicción diametralmente opuesta a los intereses políticos y económicos. La avidez por obtener beneficios y ganancias por parte de algunas multinacionales hace que se sigan destruyendo gigantescas áreas de selvas tropicales, con una velocidad comparable a la de una superficie de un campo de fútbol cada dos segundos.

La utilización de combustibles fósiles, junto a la ganadería intensiva, ha producido que el contenido de dióxido de carbono en el aire sea el más elevado desde hace por lo menos 650.000 años. Los pronósticos de los investigadores del clima para los próximos 90 años esbozan un escenario apocalíptico. Debido a los cascos polares que se están derritiendo muy velozmente se prevé un posible aumento del nivel del mar de medio metro de altura. Algunos científicos hablan incluso de un aumento de más de un metro. Además, las temperaturas podrían aumentar en más de seis grados centígrados. Pérdidas de cosecha, catástrofes a causa de la sequía, extinción de especies y enfermedades tropicales son algunas de las consecuencias previsibles.

El clima fue sin duda el tema más importante, o uno de los más importantes del pasado 2007. Un breve repaso nos lo aclara: El año empezó con el mes de enero más caluroso de todos los tiempos. A principios de febrero se publicó el informe y los científicos dijeron que el nivel del mar ascendería medio metro. La temperatura anual ascendió en más de 6,5 grados centígrados. Y el acontecimiento más importante fue que dijeron que ya no hay más dudas de que el ser humano es el principal causante de este cambio, algo que en años pasados se rebatía y que aún hoy se sigue rebatiendo aunque ya en voz muy baja.

A finales de febrero de 2008 se publicó ya la siguiente parte del informe. En él se daba a conocer una advertencia de los científicos: Si las emisiones de gases de efecto invernadero no se reducen sustancialmente a más tardar en el año 2020, el calentamiento de la Tierra pondrá en movimiento procesos irreversibles, como el derretimiento de la capa de hielo de Groenlandia y la acidificación de los océanos. Acidificación de los océanos significa que también podrían romperse los arrecifes, porque el ácido carbónico disuelve la cal.

El periódico populista alemán BILD, en referencia a este tema publicó titulares espectaculares. Primero: «Nuestro planeta se está muriendo». Eso fue después del primer informe. Después del segundo informe hicieron referencia al año 2020 diciendo: «Sólo nos quedan 13 años.» En el tercer informe se trataba de las consecuencias de todas estas transformaciones. ¿Qué significado tienen para la Tierra, para la humanidad? Sequías, inundaciones, tempestades, escasez de agua potable, extinción de especies, millones de fugitivos. Además, de las muertes por el calor.

A principios de mayo se publicó el siguiente informe referente a que la salvación del clima es posible, pero para ello debería reducirse entre un 50 o un 80% la emisión de dióxido de carbono. Luego vino una pausa de verano, que Al Gore y sus amigos aprovecharon para organizar el mayor acontecimiento musical de la historia: El concierto «Live Earth» con 2 mil millones de espectadores en todos los continentes. Pensemos que también en el Titanic la música tocó hasta el final.

En octubre, la UNEP (Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente) declaró que el mundo se está volviendo un peligro mortal. El periódico alemán Süddeutsche Zeitung publicó estos titulares: “La vida de miles de millones de personas está amenazada de muerte. La humanidad vive por encima de sus posibilidades ». Y luego vino el informe final en noviembre, en el que las cifras se vieron aumentadas. El nivel del mar podría ascender 1 metro y 49 centímetros en este siglo. Algunos científicos dijeron que las cifras ya no son actuales, y Ban Ki Moon, el secretario general de las Naciones Unidas, dijo entonces que los escenarios son tan horripilantes como en una película de ciencia ficción. Más tarde en Bali dijo que en caso de perder la lucha contra el cambio climático, la humanidad está amenazada de extinguirse.

Podría decirse que la tendencia va en aumento y que las cifras han ido aumentando mes tras mes, cambiando y agudizándose cada vez mas, sin embargo en el transcurso del año pasado han podido contarse 500 catástrofes de la naturaleza. Esto ha sido 1/5 más que en el año 2006. Y si esto se ve en correlación a los últimos 20 años, el número de las catástrofes de la naturaleza y de los macro acontecimientos causados por el hombre ha aumentado en un 60%.

Sin embargo un paso importante es que los científicos hayan demostrado que nuestra “mala suerte” nos la hemos forjado nosotros mismos, la naturaleza ha dado una lección hasta al más incrédulo. Y en esta situación se reunieron en Bali 190 naciones, para deliberar cómo se puede frenar el cambio climático. Y al mismo tiempo uno se pregunta ¿qué podemos hacer nosotros, los ciudadanos?, precisamente un informe realmente interesante e importante se publico ya en el pasado año 2008. Un informe de la FAO, la Organización para la alimentación y la agricultura de las Naciones Unidas, en el que se advertía muy claramente de la relación que existe entre la producción de carne, el calentamiento global y el cambio climático.

El informe señala que la producción ganadera es una de las causas de los problemas ambientales más apremiantes del mundo, como el calentamiento del planeta, la degradación de las tierras, la contaminación atmosférica y del agua, y la pérdida de biodiversidad. El informe estima que el ganado es responsable del 18% de las emisiones de gases que producen el efecto invernadero, un porcentaje mayor que el del transporte. El sector pecuario produce el 9% de las emisiones de CO2, gran parte a causa de la ampliación de los pastizales y de las tierras agrícolas destinadas a la producción de forrajes, y genera un volumen todavía mayor de emisiones de otros gases que tienen más potencial de calentar la atmósfera: hasta un 37% del metano, casi todo procedente de la fermentación entérica de los rumiantes, y el 65% del óxido nitroso antropogénico, la mayor parte procedente del estiércol.

Lamentablemente, este informe apenas ha trascendido a la opinión pública. Unos pocos científicos, entre ellos John Powles, de la universidad de Cambridge, ha llamado la atención sobre el hecho de que la reducción del consumo de carne podría ser la medida mas efectiva para frenar del calentamiento de la Tierra. Pero lo que fue muy acertado fue que el presidente del consejo mundial para el clima, el doctor Pachauri, a raíz de los hechos presentados se ha vuelto vegetariano. Y en principio toda persona que se preocupe por el futuro de la Tierra puede seguir su ejemplo.