
GazProm, el gigante energético ruso, tiene en mente un proyecto que sin duda sorprende si nos aferramos al sector al que pertenece. La idea es crear un enorme edificio de oficinas que se convertirá en uno de los más verdes del planeta.
El rascacielos empezará a construirse este año y se terminará más o menos en 2012. Entre los retos a los que tendrán que hacer frente, uno de ellos será el de combatir los contrastes de temperatura de San Petesburgo sin la utilización de un sistema de climatización de toda la vida. Cientos de plantas y árboles confinados entre dos paredes de cristal tendrán que cumplir con esa difícil tarea. El gasto energético será mínimo.







































