Ladrillos a partir de aguas residuales
La empesa gestora del agua Yorkshire Water, con la colaboración de la empresa Encos y la Universidad de Leeds, está desarrollando un proyecto para convertir las aguas residuales en ladrillos. De este modo, se estaría aprovechadno un desecho y evitanto la emisión de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera, ya que la fabricación de los tradicionales ladrillos a partir de arcilla y cemento supone generar grandes cantidades de este gas de efecto invernadero. Fabricar ladrillos es muy contaminante.

El objetivo de este proyecto, pues, es convertir las aguas residuales de la ciudad de Leeds, en el centro de Inglaterra, en ladrillos a través de un proceso de incineración y sin emitir carbono.

El producto ideado por la Universidad de Leeds y la empresa Encos pretende ser una alternativa viable al cemento tradicional, un material responsable de alrededor del 5% de las emisiones globales de dióxido de carbono.

Para obtener el nuevo material, se necesitan lodos incinerados, un subproducto que surge del proceso de tratamiento de aguas residuales. Además, Yorkshire Water al usar parte de las aguas residuales que trata, reduce la cantidad de residuos que envía a los vertederos.

El producto se está probando actualmente en el barrio de Knostrop, en Leeds. El novedoso material combina las cenizas de lodos incinerados con aceite vegetal para elaborar ladrillos. El proceso de producción del aceite vegetal absorbe CO2, por tanto, el balance de carbono total es neutro.

Jon Brigg, Director de Innovación y Desarrollo en Yorkshire Water, se muestra orgulloso del proyecto y señala que constantemente buscan maneras para hacer un buen uso de los residuos y ser respetuosos con el medio ambiente. Este proyecto reutiliza fangos y cenizas incineradas que siempre han sido enviadas a los vertederos.

Además, cuando dentro de unos años entren en vigor las nuevas normas de construcción exigiendo la reducción de las emisiones de carbono, este tipo de ladrillos será perfecto para ello.