Ladrillos ecológicos: qué son, tipos y ventajas
Los ladrillos ecológicos son un elemento clave en la arquitectura ecológica. Sin embargo, el término agrupa a distintos tipos de materiales y sus beneficios también pueden pueden ser muy diferentes.

A pesar de sus diferencias, todos ellos tendrán en común una serie de ventajas a nivel ambiental o de sostenibilidad. En este post vamos a hacer una breve y sencilla introducción al tema, en realidad mucho más amplio y complejo.

Qué son los ladrillos ecológicos

Por lo general, asociamos los ladrillos con un material contaminante. Así es, excepto por un pequeño gran detalle: las excepciones. Hoy en día, el uso de ladrillos ecológicos es insólito, si bien históricamente se utilizaban de forma habitual materiales de construcción más sostenibles.

Entre otros, la paja, el barro o la madera, pongamos por caso. Actualmente, los ladrillos convencionales necesitan mucha energía para su fabricación con lo que el impacto ambiental es importante.

Eso sí, hay que reconocer que cada vez son más las iniciativas ecológicas que intentan reinventar o reemplazar los ladrillos tradicionales utilizando materiales sostenibles o propiciando una sostenibilidad con su uso que nos ayude a ahorrar energía. O, lo que es lo mismo, a compensar la huella de carbono actuando como aislante de la casa.

Ladrillos ecológicos: qué son, tipos y ventajas
Así pues, definiremos los ladrilos ecológicos como aquellos cuya fabricación no supone un impacto ambiental tan grande como el de los convencionales. Tanto el tipo de materiales empleados como su proceso de fabricación y funcionalidad pueden determinar que los sean.

Lógicamente, encontraremos ladrillos más ecológicos que otros, en función de su nivel de sostenibilidad en unos y otros aspectos. Por lo demás, los ladrillos verdes brindan la misma o incluso una mayor resistencia que los ladrillos tradicionales. Utilizados dentro de un plan arquitectónico de la bioconstrucción pueden ofrecernos las mismas cualidades estética y ventajas en cuanto a confort y seguridad.

¿Cuántos tipos hay?

Los ladrillos de cenizas de carbón inventadas por Henry Liu en 1999 son una estupenda manera de reciclar las cenizas generadas en las centrales térmicas de carbón, al tiempo que se aprovechan sus altas temperaturas para su fabricación.

Una versión similar, todavía en fase de prototipo, es el ladrillo negro propuesto por un equipo del MIT liderado por Michael Laracy y Thomas Poinot, que proponen fabricarlos a partir de los residuos que produce la industria del papel en la India.

Ladrillos ecológicos: qué son, tipos y ventajas
Su objetivo es conseguir una alternativa al tradicional ladrillo de arcilla roja para que aquel país no siga esquilmando sus recursos naturales, al tiempo que pueden aprovechar estos desechos.

También son muy conocidos los ladrillos de cáñamo y paja o de cáscara de cacahuete. En ambos casos obtenemos ladrillos muy resistentes con grandes propiedades aislantes, que nos ayudan a ahorrar en la factura de la calefacción y del aire acondicionado mientras cuidamos el planeta.

El ladrillo irregular que muestra la imagen que abre el post es un ejemplo de ladrillo convencional, pues está fabricado con arcilla, que sin embargo nos proporcionan ventajas ecológicas gracias a su capacidad aislante.

Ladrillos ecológicos: qué son, tipos y ventajas
Básicamente, son ladrillos que suman las formas geométricas de un triángulo y un rectángulo para que frenar el calor y así mantener la casa fresca. Igualmente, se consigue aislamiento acústico y la fachada puede quedarse tal cual, pues su aspecto resulta estético.

Por otra parte, los ladrillos de tierra o arena comprimida resultan más caros y frágiles que los ladrillos convencionales o los bloques de hormigón, pero proporcionan un aislamiento muy superior. Es decir, necesitaremos realizar un aislamiento posterior que aumentará el gasto y la huella de carbono.

En clave vanguardista, el Instituto Tecnológico de Massachusetts, en colaboración con el Lawrence Livermore National Laboratory, propone un novedoso material tan ligero como el aerogel, también denominado humo congelado. Es capaz de soportar hasta 160.000 veces su propio peso y puede producirse fácilmente con impresión 3D.

Ladrillos ecológicos: qué son, tipos y ventajas
También están esos ladrillos que no tienen un inventor conocido, muy utilizados gracias al boca a boca, y en esto internet tiene buena parte del mérito. Es el caso, por ejemplo, de los eco ladrillos confeccionados con residuos domésticos, ideales para hacer un muro o una pequeña casita.

Para ello nos serviremos de botellas de plástico en las que introduciremos arena u otros residuos no orgánicos, como papel, cartón o bolsas de plástico.

El objetivo es rellenarlas con materiales que aporten resistencia a las botellas. Una vez conseguido, las agrupamos en un molde en el que volcaremos cemento para rellenar los huecos. De este modo, cuando se sequen conseguiremos ladrillos de buen tamaño, que poder utilizar a modo de bloque.

Las ventajas de los ladrillos verdes

Llegados a este punto, es fácil entender que puesto que los ladrillos ecológicos engloban una casuística muy amplia, también tienen ventajas muy distintas. Analizar cada ladrillo es la mejor manera, por lo tanto, de elegir el que mejor se adapte a nuestras preferencias y necesidades.

Ladrillos ecológicos: qué son, tipos y ventajas
De forma general, sin embargo, podemos mencionar algunas ventajas comunes a los ladrillos ecológicos, si bien no siempre se cumplen, sin que ello suponga que no lo sean. Entre ellas, su menor impacto ambiental, capacidad aislante (frío, calor, ruido y humedad) y ahorro, tanto al adquirirlos o fabricarlos de forma artesana como amortizándolos mediante el ahorro energético que proporcionan.

También suelen ser más ligeros, por último, con lo que reducen los tiempos de construcción y el esfuerzo que deben realizar los obreros. Sin olvidar, cómo no, la preservación de los ecosistemas y biodiversidad que propicia la fabricación de muchos de ellos.