Las abejas sellan las colmenas a causa de los pesticidas
Jeff Pettis es un entomólogo que trabaja para el Departamento de Agricultura de Estados Unidos. Pettis ha descubierto que las abejas detectan los pesticidas presentes en el medio ambiente y actúan para protegerse de este tipo de químicos. La población de abejas está disminuyendo peligrosamente en todo el mundo y una de las causas, aunque no la única, desde luego, es esta tremenda sensibilidad ante los químicos usados por el ser humano.

Las abejas se han puesto, como si dijéramos, en estado de alerta y han comenzado a enterrar o sellar las celdas de sus colmenas con polen, convirtiéndolas en verdaderos búnkers. El ser humano se protege ante una posible guerra nuclear y las abejas se tienen que proteger del ser humano. Con este comportamiento, las abejas tratan de que el resto de la colmena no se vea afectado por los pesticidas.

El polen almacenado en las celdas selladas contiene niveles mucho más altos de pesticidas y otros productos químicos dañinos, en comparación con el polen almacenado en las células vecinas, que es utilizado para alimentar a las abejas jóvenes. Es decir, que las abejas hacen una pequeña criba, limpiando, a su modo, el alimento esencial para su desarrollo y su salud.

Lo más importante de este descubrimiento científico es que demuestra que las abejas perciben los pesticidas en el medio ambiente y responden a ello. No sólo los pesticidas, sino también algunos de los productos utilizados por los apicultores para controlar plagas como el ácaro varroa, que ha matado a miles de millones de estos insectos en Reino Unido y Estados Unidos desde 1992, son rechazados por las abejas.

Este fenómeno del sellado de las celdas de polen apareció por primera vez en un artículo científico en 2009. Desde entonces, los científicos han descubierto que el fenómeno cada vez se produce con más frecuencia. Desgraciadamente, aunque el objetivo de las abejas es proteger la colmena, ésta acaba por morir. Las abejas recolectoras, las que salen a buscar el polen, no detectan los pesticidas con tanta intensidad como las abejas cuidadoras de las colmenas. Al quedar el polen almacenado es cuando cambia sutilmente y este último tipo de abejas percibe el peligro químico y decide sellar parte de la colmena para proteger a toda la colonia.