Las bolsas oxibiodegradables no son ecológicas
Según la Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam), una organización sin ánimo de lucro fundada en 1982 en Córdoba (Argentina), el uso de bolsas oxibiodegradables no es más que un negocio pintado de verde que sólo beneficia a las empresas que fabrican los aditivos y a los comercios que las ofrecen, que lo único que pretenden es mostrar una imagen medioambientalmente responsable. La Funam, entre otros cometidos, se dedica a denunciar actos, proyectos y obras que degradan el medio ambiente, afectan a la salud y a presentarlos, si llega el caso, ante la Justicia.

Sin ir más lejos, la gran multinacional de la distribución Wal-Mart, hace años que se enorgullece de una campaña que impulsa la sustitución de las tradicionales bolsas de plástico (que tardan miles de años en descomponerse por completo) por estas bolsas oxibiodegradables, que pueden tardar unos tres años en autodegradarse en condiciones favorables de luz y oxígeno.

Otro informe del diario británico The Guardian también afirmó que el proceso de biodegradación de estas bolsas es nocivo para el medio ambiente debido a los componentes aditivos que contienen y al enorme consumo de energía que necesita el proceso. La degradación de estas bolsas depende de las condiciones climáticas y en ambientes fríos y húmedos puede elevarse enormemente el tiempo de descomposición o, incluso, llegar a detenerse del todo.

También la Asociación Europea de Recicladores Plásticos tiene objeciones ante el uso de este tipo de bolsas y advierte de que los aditivos oxibiodegradables que contiene pueden ser dañinos para el medio ambiente.

El Ministerio de Ambiente de Gran Bretaña encargó, por su parte, un estudio independiente a la Universidad de Loughborough para conocer el impacto ambiental producido por las bolsas oxibiodegradables. Tras conocer los resultados, el Ministro de Ambiente señaló que el término oxibiodegradable es confuso.

Por tanto, es esencial no confundir las bolsas biodegradables o de bioplástico con las oxibiodegradables. Los plásticos biodegradables se fabrican a partir de componentes como el almidón del maíz, la patata, el trigo y otros cultivos. Las bolsas oxibiodegradables, en cambio, son bolsas convencionales fabricadas con polietileno y otras sustancias químicas derivadas del petróleo.