Las desigualdades ecológicas dependen de las económicas
El Observatorio de la Sostenibilidad de España (OSE) ha elaborado un informe de cara a la cumbre Río+20. En este informe se revela que las desigualdades han aumentado, tanto en lo económico como en lo ecológico. Ambas materias están muy relacionadas y sólo se resolverán los problemas luchando desde los dos frentes.

Hay 1.400 millones de personas que siguen viviendo en la pobreza extrema (menos de 1,25 dólares al día), 2.600 millones de personas viven en la pobreza con menos de 2 dólares al día, y 1.000 millones de personas viven con una nutrición insuficiente. Además, la desigualdad entre países ricos y pobres ha alcanzado su nivel más alto de los últimos 30 años, según la OCDE. En cuanto a los ecológico, 1.500 millones de personas no tienen acceso a la electricidad, mientras que la biomasa es la principal fuente energética para más de 3.000 millones de personas.

El análisis destaca especialmente la evolución de la huella ecológica global, que analiza el impacto del ser humano sobre el planeta, y pone en evidencia el agotamiento de los recursos naturales y la alteración de los flujos de energía y materiales del actual modelo de desarrollo. La huella ecológica de la humanidad excede la capacidad biológica de la Tierra en un 50%.

Es urgente pasar a una economía verde. Pero sólo será posible si existe una acción estratégica mundial y si los poderes económicos aceleran la transición hacia el desarrollo sostenible.

Es más urgente que nunca, estamos acercándonos peligrosamente a los límites planetarios: algunos recursos naturales se agotan. Sin ellos, el desarrollo y el bienestar de las sociedades será imposible.

Son los temas principales que se van a tratar en la Conferencia de Río+20: el marco del desarrollo sostenible y la erradicación de la pobreza.

Esa nueva economía verde (o economía ecológica) tiene que impulsar la descarbonización, la desenergización y la desmaterialización del sistema productivo, potenciar la creación de empleos verdes y propiciando vías sostenibles para los modos de producción y consumo con una gestión racional y eficiente de los recursos naturales.