Las empresas energéticas japonesas quieren reactivar los reactores nucleares
Las compañías eléctricas japonesas han pedido permiso para reiniciar diez reactores nucleares. Han pasado algo más de dos años desde que ocurriera la catástrofe nuclear de Fukushima y los que ganan dinero con la nuclear quieren volver un uso generalizado de la energía atómica. Las empresas han presentado las solicitudes para que evalúen la seguridad de cinco plantas distintas.

Las solicitudes son un primer paso hacia la vuelta a lo nuclear. Aunque la reactivación definitiva puede tardar meses, los analistas predicen que, tarde o temprano, la reanudación de la generación de energía nuclear en Japón llegará. Ahora, sólo funcionan dos de los cincuenta reactores nucleares que hay en el país.

Una vez que el regulador energético dé la luz verde a la reactivación de los reactores, las empresas aún deben contar con la aprobación de políticos nacionales y regionales. Tres de los reactores están en el norte de la isla principal, Hokkaido. Los otros siete se encuentran en cuatro plantas en el oeste del país.

El ya tristemente famoso operador de Fukushima, Tokyo Electric Power (TEPCO), aún tiene que presentar una solicitud de evaluación de la seguridad de dos de las siete unidades en la planta de Kashiwazaki Kariwa, la mayor central nuclear del mundo. En este caso, son los políticos locales los que están posicionándose en contra de la reactivación de los reactores. La desconfianza hacia lo nuclear es general desde Fukushima.

Oposición de algunos políticos locales

Las empresas energéticas japonesas quieren reactivar los reactores nucleares
El Gobierno, tras el accidente, estableció un nuevo organismo de control del sector nuclear. Ahora, la Autoridad de Regulación Nuclear (NRA) ha establecido nuevas y estrictas normas que los operadores tienen que cumplir antes de obtener el permiso para volver a operar. La pregunta es: ¿son esas nuevas normas suficientemente estrictas o se volverá a poner en riesgo a la población y al medio ambiente?

Los activistas antinucleares se reunieron en Tokio, advirtiendo de el riesgo continúa debido a que Japón está sobre placas tectónicas activas y la posibilidad de terremotos es muy alta en Japón.