Las gallinas inglesas vivirán mejor
Liberty (Libertad) es el apropiado nombre de la última gallina ponedora de huevos en ser reubicada en el Reino Unido. Ha entrado en vigor una ley en Europa que prohíbe los sistemas de jaulas convencionales para estos animales. Este sistema, usado hasta ahora, de confinamiento industrial, ha dejado de ser legal. Por tanto, las jaulas existentes han tenido que ser mejoradas o el granjero habrá tenido que adquirir unas nuevas que cumplan con la legislación.

Las jaulas donde viven las gallinas, a partir de ahora, deben tener, al menos, 45 centímetros de altura y cada gallina deberá disponer de un espacio para moverse de 750 centímetros cuadrados. La jaula también debe tener un lugar en el que la gallina pueda depositar sus excrementos, así como lugares donde pueda posarse y objetos donde pueda limar sus uñas. En definitiva, se debe dar a las gallinas un mejor lugar donde vivir.

En el Reino Unido, muchas gallinas han sido reubicadas, pasando de granjas con instalaciones anticuadas a otras que cumplen con la nueva legislación, más modernas, mejor preparadas para acoger a estos animales domésticos. Liberty, que se ha convertido en todo un símbolo en el país, ahora vivirá en una granja en Chulmleigh, Devon, Inglaterra. Países como Bélgica, Austria y Holanda ya han tomado medidas similares para mejorar la vida de las gallinas.

En el Reino Unido, se creó un fondo para conseguir reubicar a todas las gallinas. Desde noviembre se están haciendo donaciones. Se pensaba trasladar a unas 6.000 gallinas, pero la campaña ha tenido tanto éxito que finalmente se ha conseguido recolocar a unas 15.000.

El problema a partir de ahora se trasladará a los consumidores, que tendrán que pagar más por huevos de gallinas más felices. Se ha hecho un llamamiento a los consumidores para que consuman huevos de granjeros británicos, productos locales que respetan a los animales. A cambio, recibirán huevos más saludables.