Las heces humanas responsables de la muerte de los corales
Parece como si todo lo que tocara el ser humano, aunque fuera indirectamente, quedara contaminado. El coral cuerno de alce (Acropora palmate en su nomenclatura científica) era el más común de los corales del mar Caribe. Sin embargo, su población se ha reducido en un 90% durante los últimos quince años. En la actualidad está en peligro de extinción según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza.

Diversos estudios han tratado de averiguar qué mal aqueja al coral. Y, por fin, una reciente investigación ha dado con la clave: vivir cerca del ser humano. La misteriosa enfermedad que está acabando con las poblaciones de coral en Florida y el mar Caribe está provocada por microbios que viven en las heces humanas. Los científicos dicen que el mar se parece cada vez más al estómago de una persona. Algo muy perjudicial para formas de vida marinas.

Uno de los factores (que no el único, también el cambio climático y la acidificación de los océanos contribuyen) que está acabando con este tipo de coral es una enfermedad conocida como serratiosis de acróporas, una infección que mata la fina capa de células vivas de la superficie del coral, dejando al descubierto su esqueleto e indefenso al animal.

Un estudio realizado en 2002 reveló que esta enfermedad es causada por la bacteria Serratia marcescens, que se puede encontrar en el organismo del ser humano y que puede causar septicemia (o infección de la sangre).

Esta bacteria Serratia también puede darse en ciervos, gaviotas y otras especies, por lo que los científicos no pueden culpar a los humanos sin asomo de dudas. Sin embargo, el experimento demostró que solamente la cepa humana mata el coral, como señaló el coautor del estudio James Porter, ecologista de la Universidad de Georgia. Así, el ser humano se lleva todas las papeletas de ser el culpable de la desaparición de la especie.

La solución: controlar estrictamente los residuos humanos en las poblaciones costeras.