Las jirafas, cerca de la extinciónLas jirafas son los animales terrestres más altos del mundo y, de seguir disminuyendo su población al ritmo actual, pronto se convertirán en un simple recuerdo. ¿Pero, por qué, tan mal está su situación?

Enfrentarse a la extinción por culpa de la intervención humana es la pesadilla de estos animales, cuyo número ha caído en picado en los últimos 30 años. Han padecido una “disminución dramática” del número de ejemplares. En porcentajes, ésta se sitúa en alrededor de un 36-40 por ciento, al pasar de unos 151.702-163.452 en 1985 a tan solo 97.562 en 2015, últimos datos disponibles.

Los conservacionistas no cesan de advertir sobre ello, pero la última decisión de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) ha disparado todas las alarmas. Si bien la jirafa ya figuraba en su lista roja de especies amenazadas, su calificación se ha agravado.

Según notificó la organización en un comunicado del 8 de diciembre, las jirafas han pasado de la categoría de “preocupación menor” a la de “vulnerable”, una decisión que se ha tomado tras valorar su desplome en los últimos 30 años de casi la mitad de su población.

Su población se desploma

Esta alarmante disminución de la población mundial de jirafas lleva tiempo anunciándose. En Ecología Verde hablamos de ello hace un par de años en relación a la sexta extinción masiva que ya ha comenzado, tal y como recordaremos en el último epígrafe.

Las jirafas, cerca de la extinción
Actualmente, el tema ha saltado a la palestra tras las tremendas cifras aportadas por un informe presentado en el marco de la Conferencia de las Partes del Convenio sobre Diversidad Biológica (COP13). Un estudio en el que se afirma que su población “ha caído hasta un 40 por ciento en los últimos 30 años”, razón por la que la especie fue catalogada como vulnerable en la Lista Roja de la IUCN.

Una difícil situación

La difícil situación se refiere a toda su distribución en el mundo, siempre dentro de su hábitat natural. Es decir, no abarca a las que se encuentran en zoos, aunque éstos tampoco son lugares seguros para ella, habida cuenta de las crueles políticas de exterminio que se gastan en muchos de ellos.

Tras haberse extinguido en siete países, aún sobrevive en 21, pero su sino pinta negro. Hoy el animal vive en estado salvaje en el África meridional y oriental, así como en ciertos puntos del área occidental y central de este mismo continente.

Es en este escenario en el que encontramos los factores que explican su situación límite. Según la IUCN, el aumento de la población humana en estos lugares (urbanización, conflictos con la vida silvestre), la expansión de la agricultura, la minería y la caza ilegal son las principales razones que explican su próxima extinción.

Una extinción silenciosa

“De las nueve subespecies de jirafa, tres tienen poblaciones en aumento, mientras que cinco disminuyen y una es estable”, según se explica en el informe apuntado. Así visto, no parece cercano su final. Sin embargo, los números cantan, y en este caso entonan un requiem.

Las jirafas, cerca de la extinción
Por otra parte, la popularidad de estos animales está asociada a su presencia en safaris y en zoos, con lo que el subconsciente colectivo lo suele relacionar con animales de población estable, sin problemas especiales.

Nada más lejos de la realidad, y los llamamientos sobre su vulnerabilidad se deben precisamente a que se trata de una especie que precisa de una concienciación especial al respecto. Y no solo de la opinión pública en general, sino también de activistas y gobiernos. En palabras de Julian Fennessy, copresidente de la Comisión Especial para la Supervivencia de las jirafas del IUCN:

Las jirafas se ven comúnmente en safaris, en los medios y en zoológicos. Por ello, la gente, incluyendo conservacionistas, es inconsciente de que estos animales majestuosos están experimentando una extinción silenciosa.

Las jirafas, cerca de la extinción
El experto también recordó que las jirafas se han echado atrás en sus hábitats naturales en África oriental y meridional, fundamentalmente a consecuencia del avance de los factores apuntados. A su vez, señala que también están bajo amenaza las poblaciones pequeñas que se encuentran aisladas en África central y occidental.

La sexta extinción

Aunque las voces de alarma se han agudizado en los últimos años, el llamamiento acerca de su inminente peligro de extinción es muy reciente. Sin embargo, la caza y la pérdida de hábitat no son problemas nuevos, obviamente, pero la presión ha aumentado en las últimas décadas, sufriéndolos de forma preocupante.

Las jirafas, cerca de la extinción
Puesto que no es el único animal que padece estos problemas, como es bien sabido, la ciencia afirma que será una víctima más de la sexta oleada de extinción masiva que está en ciernes y avanza a toda prisa. O, lo que es lo mismo, contextualizar la disminución galopante de jirafas significa aludir al brutal aumento de la tasa de extinción de especies. En efecto, cada vez se extinguen más especies y lo hacen de un modo más rápido.

En cifras, se produce una reducción de especies de entre cien y mil veces mayor que hasta ahora. Y, del mismo modo que todavía puede evitarse la desaparición de las jirafas, según publicó la revista Science, también se puede frenar el aumento de las extinciones aparejadas al mencionado fenómeno global.

Eso sí, las cosas deberían cambiar mucho para poder lograrlo o, lo que es lo mismo, de no producirse una reacción de forma urgente y eficaz, las esperanzas prácticamente nulas. Sencillamente, la desaparición de las jirafas será inminente e inevitable.