Las medusas son necesarias
Las medusas que aparecen en el mar Mediterráneo cada año no pueden resultar peligrosas para el ser humano, ha señalado el profesor del Institut de Ciences del Mar, en Barcelona, Josep Maria Gili. Sí molestas, pero no mortales. Cada verano se producen picaduras a los bañistas, pero nunca pondrán en peligro su vida, como sí ocurre en Australia.

El profesor Gili participa en el Proyecto Medusa, un proyecto que monitoriza, desde el 2000, la proliferación de este animal. Gili ha explicado que hay catalogadas unas doscientas especies de medusas en el Mediterráneo, pero que sólo seis se ven habitualmente en las playas. Además, si se devuelven al océano no es por su peligrosidad, sino porque es desagradable para los veraneantes que disfrutan de un baño en el mar.

El mar Mediterráneo es una de las regiones del planeta donde más evidente resulta el aumento de las poblaciones de este tipo de animales. En la actualidad, se suceden los años de medusas de forma casi continua. Pero advierte de que es un fenómeno local y reversible. Por ello, el Proyecto Medusa recopila y analiza datos.

Las medusas son unos animales de los más antiguos de la Tierra. Se calcula que existen desde hace 500 millones de años. Pueblan todas las regiones del océano. Por tanto, la medusa es un claro ejemplo de éxito evolutivo, siguen sobreviviendo casi sin cambiar de aspecto desde su origen.

En los últimos años, debido a su proliferación en las playas turísticas, han sido muy criticadas, granjeándose mala fama. Pero realizan ciertas funciones esenciales para la naturaleza. Entre otras, son uno de los organismos que mejor trasladan y distribuyen el dióxido de carbono en el océano, pues son capaces de sobrevivir tanto en aguas profundas como en la superficie. También son de gran ayuda para la biotecnología y la biomedicina. Las medusas han causado la muerte a un centenar de personas, pero los desarrollos médicos obtenidos gracias a su estudio han ayudado a salvar centenares de miles de vidas.

A veces, las medusas son molestas, sí, pero tienen un gran valor para el medio ambiente. Habrá que aguantar sus picaduras pacientemente.