Las praderas de posidonia para estudiar la contaminación
Son muchas las maneras de analizar la contaminacion del Mediterráneo, pero una de las mejores es realizado un muestreo completo de más de 50 praderas de posidonia oceánica del archipiélago balear. El análisis de las plantas marinas permite identificar las fuentes de metales naturales y antropogénicas de los últimos años en el mar. Este estudio señala que las praderas son una herramienta ideal para el estudio de las condiciones ambientales, por lo que permite preveer el cambio climático.

Posidonia oceánica es capaz de actuar como trazador ambiental y reflejar diferentes grados de contaminación local y regional.

Los cientificos han asegurado que las praderas de posidonia se convierten en una herramienta para el estudio de condiciones ambientales del pasado, fundamentales para las estrategias de gestión medioambiental y para el estudio del cambio climático futuro, pues durante el crecimiento de las plantas, los metales (tanto los nutritivos como los tóxicos) quedan almacenados en sus tejidos.

Recientemente un grupo de científicos han recopilado muestras de una gran variedad de praderas de posidonia distribuidas por la costa balear. Posteriormente, realizaron el análisis químico de los rizomas (tallos subterráneos) para identificar los metales que han llegado al Mediterráneo en los últimos 30 años. Al parecer, los resultados han determinado que las mayores concentraciones fueron las de aluminio, cadmio, cromo, cobre, plomo, y zinc en la isla de Mallorca. El estudio demuestra que hubo una reducción en las concentraciones de plata a lo largo del tiempo, atribuida en gran parte por la disminución de las fuentes antropogénicas.

Por oto lado, las concentraciones de níquel y zinc fueron los únicos elementos contaminantes que han aumentado desde 1996. Precisamente esto coincide con la carga de partículas atmosféricas en el aire de todo el Mediterráneo, de modo que los acontecimientos atmosféricos también serían responsables de tal problematica ambiental.

Es importante saber que la posidonia oceánica es una planta que tiene una larga vida, cuyos tallos pueden resistir en el fondo de los mares hasta varias décadas, por lo que consiguen formar praderas milenarias. Todas las estructuras son rígidas y su distribución abarca más de 50.000 km2 a lo largo y ancho Mediterráneo. Estas características la convierten en ideal indicadora de calidad ambiental, tanto de tiempos pasados como presentes.

Las praderas de Posidonia desempeñan un papel ecológico y biológico fundamental en el Mediterráneo.