Las profundidades marinas en peligro
La pesca continua siendo una gran amenaza capaz de eliminar a millones de especies que viven en los fondos marinos. Las profundidades marinas están peligro. Especies de gran interés como el bacalao, el besugo o la gamba, y otras no tan conocidas como el brosmio, la brótola de fango, la cherna, la gallineta, el granadero, la maruca o el pez reloj, comparten un mismo escenario, pero las aguas profundas podrían desaparecer debido a pesca de arrastre y a la contaminación.

Las profundidades marinas se están destruyendo debido principalmente a embarcaciones de arrastre que empelan redes enormes que se llevan todo por delante, sin contemplaciones. Algunas de esas redes llegan a alcanzar el mismo lecho marino en lo más profundo, la destrucción del fondo marino deja sin hogar ni recursos a las especies oceánicas que habitan las aguas. Esto supone una gran pérdida para nuestra naturaleza, unos métodos muy poco éticos que van en contra de los principios de la sostenibilidad del medio ambiente.

Con estas prácticas, la superficie queda muy dañada y se capturan tanto especies comerciales como todas las que se encuentran en la zona de arrastre, esto es lo que se llama pesca accidental, algo que afecta enormemente a la biodiversidad marina. Por ejemplo, los corales son los seres vivos marinos más amenazados y sufren con especial intensidad este problema causado por el hombre.

Se estima que gran parte de las especies de corales conocidas viven en las aguas frías más profundas y están grave peligro de extinción. La recuperación de esta riqueza subacuática es complicada pero posible, aunque se necesitan medidas de restauración muy laboriosas y costosas. Los consumidores también podemos contribuir a combatir este problema, eligiendo en el momento de la compra productos pesqueros capturados y elaborados de forma sostenible, ya que así incentivan a que la cadena productiva y comercial realice su labor de una manera más respetuosa con el medio marino.