Las Tablas de Daimiel inundadas de aguas fecales
Las Tablas de Daimiel es como se conoce un humedal situado en territorio español que fue declarado Parque Nacional en 1973, Reserva de la Biosfera en 1981 y fue incluido en el Convenio Ramsar en 1982. Por tanto, su valor natural es enorme. Sin embargo, las autoridades competentes no parecen darse cuenta del valor que tiene este lugar.

El Parque Nacional de Las Tablas de Daimiel está perdiendo gravemente vegetación acuática. La principal causa de esta pérdida son las aguas no depuradas que se vierten en el humedal. Así lo pone de relieve un estudio elaborado por el CSIC (Consejo Superior de Investigaciones Científicas). La situación se ve agravada por la falta de lluvia de los últimos meses. EL Parque ha perdido el 50% de las praderas de algas que cubrían gran parte de su superficie.

El estudio ha sido dirigido por el investigador del Real Jardín Botánico de Madrid, Santos Cirujano, y en él se muestra un escenario que no es nuevo, sino que se repite cíclicamente. Ocurre, de hecho, cada vez que se inunda el parque, según señala el investigador. Al estar en la desembocadura de un río, todos los sedimentos contaminados que se han ido acumulando en el cauce seco del río son arrastrados hasta el parque cuando comienzan las lluvias.

En todo caso, el origen de los residuos se remonta a pueblos cercanos, como Villarubia de los Ojos, que cuenta con una depuradora sin capacidad para tratar todas sus aguas residuales. Así, parte de las aguas fecales acaban en el río. Precisamente para solucionar este problema, el Ministerio de Medio Ambiente ha anunciado que tiene planeado poner en marcha una depuradora de mayor capacidad en la localidad.

Hay que recordar que la Unión Europea ha llamado la atención a España en este asunto, ya que muchos municipios españoles no depuran de manera correcta sus aguas residuales.

En el caso concreto de las Tablas de Daimiel, la mala calidad del agua supone un problema grave para la biodiversidad. Las praderas de algas que crecen bajo la superficie del agua son los mejores indicadores ambientales en lugares así. Estas algas son el principal alimento para muchas aves, que tendrán que emigrar si no encuentran comida.

Ecologistas en Acción ha presentado una denuncia ante la Fiscalía de Ciudad Real y el Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil (Seprona) para investigar las causas que han provocado esta situación. Con el calor del verano, pueden aparecer enfermedades en las aves, como botulismo, que, además, se pueden propagar de unos humedales a otros.