Las tortugas de Florida, prohibidas en España
Las tiendas de mascotas venden adorables mascotas como perros y gatos que pueden alegrar la vida de una familia, pero también especies que no habitan el país y que pueden suponer un verdadero atentado contra el medio ambiente. En España, durante muchos años, se han estado vendiendo tortugas de Florida. Eran baratas, fáciles de mantener, inofensivas para los niños, no molestaban… Pero ha sido un grave error. Hasta el punto de que se va a prohibir su comercialización.

El Ministerio de Medio Ambiente de España prepara un nuevo Catálogo y Listado de Especies Exóticas Invasoras que constituyen un grave riesgo para las especies autóctonas, los hábitats, los ecosistemas y, en general, para el medio ambiente. Y estas, al principio pequeñas, tortugas, pueden ser un gran problema, pueden destrozar parques y hacer desaparecer a otras especies.

La tortuga de Florida está incluida en la lista de las 100 especies exóticas invasoras más dañinas del mundo dictada por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza. Puede llegar a alcanzar un gran tamaño y ésa es la razón que lleva a muchos de sus dueños a liberarlas en la naturaleza, creyendo que están haciendo una buena acción al salvar su vida.

Al ser más grandes, más voraces y más agresivas que los galápagos que siempre han habitado la Península Ibérica, están llevando a esta última especie a una situación crítica, de peligro de extinción.

El Catálogo incluye a otras especies, como la cotorra o el bambú. Desde la promulgación de la norma, las tiendas de animales de compañía tendrán de plazo un año para adaptarse a la norma. Durante ese año, los propietarios de las tiendas que vendan estos ejemplares serán responsables de lo que ocurra. ¿Van a estar vigilando a los niños a quienes vendan la tortuga?

En cuanto a los animales que hayan sido comprados antes de la aprobación del nuevo Catálogo, podrán ser mantenidos por sus propietarios, siempre que informen, en el plazo máximo de un año, sobre dicha tenencia a las autoridades competentes.

Organizaciones ecologistas han aplaudido la medida y el nuevo Catálogo, excepto en un punto: la situación del visón, que se cataloga como una especie exótica invasora, pero establece una excepción de tal modo que se autoriza su cría y explotación. En palabras más claras, se sigue permitiendo confeccionar abrigos elaborados con su piel.