Libros electrónicos: sostenibles, pero no siempre saludables
Leer es una buena costumbre, pero la cosa cambia, y mucho, si eres de los que cogen su libro electrónico antes de dormir. De acuerdo con un nuevo estudio, si el ebook lleva luz integrada estás haciendo un flaco favor a tu salud, pues alteras tus patrones del sueño, con lo que no dormirás de forma reparadora ni, por lo tanto, saludable.

No a los ebooks cuatro horas antes de ir a la cama, nos advierten científicos de la escuela médica de Harvard, en Estados Unidos. Al menos, no deberíamos hacerlo a menudo, y lo mismo cabe decir de los smartphones, tabletas, ordenadores y todo tipo de pantallas que tengan este tipo de iluminación.

Porque si trasnochar tiene graves consecuencias para la salud cuando luego no dormimos lo suficiente, estar además con la tableta en la mano acaba provocando un sueño de peor calidad. En concreto, los investigadores encontraron que utilizar libros electrónicos hasta tarde o en las cuatro horas antes de dormir provocaba un sueño deficiente, lo que abre la puerta a enfermedades cardiovasculares, metabólicas y el cáncer.

Libros electrónicos: sostenibles, pero no siempre saludables
Durante la investigación una docena de personas estuvieron dos semanas encerradas en un laboratorio de estudio de sueño y tras leer durante cinco días libros tradicionales y otros cinco días en un iPad tuvieron una reducción en la producción de la melatonina, la hormona que regula el sueño y el reloj biológico de nuestro cuerpo. En especial, análisis de sangre revelaron las mayores caídas cuando leían en libros electrónicos a consecuencia de su “luz azul”, el tono con el que percibimos la longitud de onda que se utiliza en los dispositivos electrónicos y las pantallas LED.

¿Papel o libro electrónico?

Si tenemos la precaución de no utilizar o minimizar el uso del ebook las horas antes de dormir (a menudo justo cuando más apetece, justo al irse a la cama), la pantalla puede ser una opción más verde que resulte interesante por comodidad, posibilidades de leer más títulos gracias al sistema de descargas, muchas de ellas gratuitas y, en todo caso, con precios más económicos que en papel.

Libros electrónicos: sostenibles, pero no siempre saludables
Por otra parte, conviene apuntar también que el libro y otras publicaciones tradicionales son productos con ventajas ambientales, como su larga vida, posibilidad de ser reciclados y no necesitar el consumo de energía. Por lo tanto, no todo son desventajas para el entorno, pues si por un lado la deforestación es una catástrofe ambiental increíble y la producción del papel poluciona la atmósfera y también ecosistemas acuáticos, por otra parte los bosques certificados se encuentran dentro de un modo de producción que busca realizar un ciclo sostenible.

Por su parte, mientras el libro electrónico puede acabar siendo perjudicial para nuestra salud, la del medio ambiente sale beneficiada en muchos sentidos. Por un lado, la tinta electrónica empleada tiene un consumo ínfimo, aunque también es cierto que depender de las recargas conlleva una importante huella ambiental.

Libros electrónicos: sostenibles, pero no siempre saludables
Algunos estudios afirman incluso que leer un periódico convencional tiene más impacto ambiental que hacerlo en un soporte digital durante media hora, con la ventaja añadida de que un mismo periódico pueden leerlos varias personas. Sin embargo, hay que tener en cuenta que los estudios no siempre son independientes, sobre todo cuando se encargan para apoyar uno u otro tipo de acción y, sin duda, en este caso tanto en uno como en otro sector hay muchos intereses en juego.

Sea como fuere, siempre que la información venga de fuentes fidedignas o, lo que viene a ser lo mismo, de fuentes independientes, a la hora de tomar decisiones como consumidor, es fundamental conocer los argumentos a favor y en contra tanto a nivel ambiental como de salud pública. Y, como ocurre en tantas ocasiones, en el punto medio suele estar la virtud.