Libros responsables con el medio ambiente
Es obvio que en la fabricación de libros (al menos hasta que todos tengamos un iPad o un periódico electrónico con pantalla flexible) se tendrá que seguir usando papel. Pero según el tipo de papel que sea y, sobre todo, de dónde proceda, afectará en mayor o menor medida al medio ambiente. Greenpeace, con el apoyo de escritores como José Saramago, Isabel Allende, José Luis Sampedro o Manuel Rivas, y cuando la Feria del Libro de Madrid está a punto de comenzar, quiere recordar la enorme responsabilidad que tiene la industria editorial en la buena conservación los bosques de nuestro planeta.

Cada año desaparecen 16 millones de hectáreas de bosques naturales, según datos de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO). La mayor culpa de este proceso la tienen el avance de la agricultura y la ganadería, pero también la industria papelera aporta su granito de arena al desastre. Especialmente, en países como Indonesia, donde la industria papelera destruye bosques y ecosistemas para fabricar pasta de papel.

Ya hace seis años que Greenpeace se propuso concienciar sobre este problema creando el proyecto “Libros amigos de los bosques”. Se demanda, cada vez más, tanto por parte de autores como por parte de lectores, la fabricación de libros con papel reciclado, pero también se pide que el papel provenga de bosques con una correcta gestión forestal, por ejemplo, certificados por FSC, una asociación para promover el uso racional de los productos y servicios del monte.

“Aunque el papel es un producto natural y reciclable, su origen es la madera procedente de los bosques, y en algunas zonas del planeta están siendo destruidos sin reparos”, ha apuntado Miguel Ángel Soto, responsable de la Campaña de Bosques de Greenpeace. “El sector editorial debe comprometerse con el futuro de los bosques y la producción sostenible y consumir preferentemente productos papeleros procedentes del reciclaje y de la buena gestión forestal”. Y ha añadido: “Resulta contradictorio que nuestra cultura se construya con la degradación ambiental o la desaparición de culturas indígenas y de bosques ricos en biodiversidad”.