Limpiar metales pesados y otros contaminantes con ajo y cebolla
Un equipo de investigadores de la Universidad de Delhi, la India, está desarrollando un filtro para depurar agua a base de ajo y cebolla. Con esta nueva tecnología se podrá limpiar compuestos contaminantes como arsénico, cadmio, hierro, plomo, mercurio y estaño. El proceso sería especialmente interesante para el tratamiento de las aguas residuales de algunas fábricas o, junto a otros métodos biológicos, para la limpieza de lugares naturales contaminados, como, por ejemplo, suelos.

Los investigadores están probando otros compuestos procedentes de alimentos, como la lactosa, partes del plátano o la vitamina B-12. Sería una forma ecológica y sostenible de limpiar las sustancias tóxicas que acaban en el suelo y el agua.

Estos métodos se conocen como recuperación verde de espacios naturales. Hasta ahora, era necesario, en muchos casos, prohibir que la gente entrara en los lugares contaminados hasta que las sustancias contaminantes desaparecieran, o bien transportarlas (lo que incluía, a veces, llevar bloques de tierra) a un vertedero hasta que los tóxicos desaparecieran.

El nuevo método inventado por en la Universidad de Delhi, se compone de residuos de biomasa (restos de ajo y cebolla provenientes de las fábricas de conservas). Esta biomasa absorbe contaminantes de una forma natural. Después, se usa ácido nítrico para separar los metales del filtro, de modo que éste se puede volver a usar. Para que el proceso sea eficaz, se debe realizar a una una temperatura relativamente baja: un mínimo de 50 ºC.

Aprovechar la biomasa como biocombustible

No es la única investigación que se encamina en este sentido. En En Bulgaria, un equipo de científicos está sembrando ajo y otras plantas directamente en los suelos contaminados para comprobar si son capaces de absorber los contaminantes. La ventaja de este método, aparte de ser natural, es que, según la planta que se usa para limpiar el suelo, una vez que crezca lo suficiente, se puede usar para producir biocombustibles.

Suele ocurrir, cuando se usan métodos naturales, que las ventajas se multiplican. En este caso, se usa un limpiador no contaminante, se aprovecha un desecho y, tras cumplir con su función, aún queda otra: generar energía a partir de una fuente renovable.