Limpiar vertidos de petróleo con imanes
El Golfo de México, más de dos años después, aún no se ha recuperado del derrame de petróleo vertido por la plataforma Deepwater Horizon. Los científicos siguen buscando formas más eficientes de limpiar el mar, de retirar las partículas contaminantes procedentes del petróleo. Porque, por desgracia, el del Golfo de México no será el último derrame de la historia. La próxima vez que ocurre un derrame (y habrá una próxima vez), quizá ya no usen los dispersantes químicos.

Científicos del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussetts) trabajan en un método que logra separar el petróleo del agua usando imanes. El agua y el aceite no se mezclan. Lo puedes comprobar en tu casa. De ahí que las manchas de petróleo de los vertidos se puedan ver perfectamente. Pero que sea fácil ver el petróleo, no significa que sea fácil sacarlo del agua.

La nueva técnica inventada por el equipo del MIT mezcla repelentes del agua con nanopartículas de hierro que se echan al petróleo, de modo que, después, se puede utilizar un imán para atraer el petróleo del agua. Según los investigadores, el proceso podría llevarse a cabo a bordo de un buque de recuperación de hidrocarburos, para evitar que las nanopartículas contaminen el medio ambiente.

Otra ventaja es que las nanopartículas se podrían eliminar del petróleo para que éste se pudiera volver a utilizar. La capacidad para recuperar y reutilizar el petróleo compensaría la mayor parte del coste de la limpieza, de modo que empresas como BP o Shell correría con los gastos que ocasiones sus errores.

Sin duda, facilitar que las empresas petroleras se responsabilicen de los vertido es positivo (aunque, ¿no lo tendrían que hacer de todos modos?). Pero, si este método sirve para perpetuar el uso del petróleo, el método tiene una parte negativa. Usar imanes parece un sistema perfecto: rápido, eficiente, barato… Pero no soluciona la raíz del problema.